queLa directora del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), Altagracia Paulino, sugirió al Ministerio de Salud Pública realizar un análisis profundo de todos los quesos que se producen en el país, de manera que la población pueda estar segura de que puede comerse un alimento tan vital, además para que la economía del país no se vea afectada por la detención de las exportaciones de ese producto.


Paulino planteó que esas pruebas deben hacerse en laboratorios especializados en alimentos para que no se vaya a producir un cruce y arrojen resultados equivocados.


“El tema de los quesos es un tema de Salud Pública en el sentido amplio de la palabra, porque es a ese ministerio al que toca hacer el análisis de riesgo antes de salir un producto al mercado, es al que le tocan todas las investigaciones de lugar, como se usa en todos los países del mundo”, subrayó la directora de Pro Consumidor.


Las declaraciones de la directora de Pro Consumidor se producen luego de que se hizo pública la información de que varios tipos de quesos producidos en el país han tenido problemas para entrar al mercado de los Estados Unidos.


Las autoridades de control sanitario de Estados Unidos anunciaron en abril pasado su decisión de detener en sus puertos los embarques de quesos en los que se detectó contaminación, provenientes de 29 países de Asia, Europa y América Latina, incluida República Dominicana.


En ese sentido, Paulino consideró que por la vulnerabilidad del queso, las pruebas deben hacerse no sólo al que se fabrica localmente, sino también al importado.


Expresó que en la elaboración de quesos hay mucha informalidad, ya que hay muchas fábricas que operan sin ningún control, tal y como dijo ocurría con el caso del salami, ya que una investigación de Pro Consumidor descubrió una gran cantidad de fábricas clandestinas.


Dijo que Salud Pública enfrentó esa situación, porque es donde están las herramientas y los recursos para hacer las pruebas que ahora demanda el queso.


Agregó que ese ministerio puede contar con la colaboración de Pro Consumidor en todo lo que sea posible para que el estudio sea confiable.


Resaltó que cualquiera que sea el resultado se deben adoptar las correcciones de lugar. “Si está mal, está mal, si hay que hacer una cuarentena, hay que hacerla, porque eso es lo que procede”, dijo.


Entiende que los productores de queso deben asumir sus responsabilidades, y no hacer lo que a ellos no les gustaría que les hagan.


Puntualizó que el Gobierno ha realizado grandes esfuerzos para ayudar a regularizar las fábricas de quesos artesanales locales, pero entiende que falta más acción.