BATEEn seis bateyes copados de haitianos reside cerca del 60 por ciento de la población del empobrecido distrito municipal Hato Viejo, en San Antonio de Guerra, provincia Santo Domingo, carente de servicios sanitarios, sobrado de analfabetismo y desempleo. Dominicanos y haitianos se han casado aquí. Habitan en los bateyes Hato Viejo I, Hato Viejo III, San Ramón, Santa Lucía, Pacheco y La Amelia.


Al desaparecer la fuente de empleo de los ingenios, sus vidas se hicieron más calamitosas. Es la miseria de una comunidad abandonada y sus autoridades locales apenas tienen 800 mil pesos mensuales de la asignación presupuestaria del Gobierno, con lo que hacen frente a las necesidades de gente que requiere ayuda para comprar medicinas, ataúdes, levantar sus casas, ponerles piso de cemento y hasta para comer.


Los ciudadanos se ven atrapados en tantas necesidades, que esperan en las polvorientas calles a que pase el alcalde Reynoso Hichez para solicitarle todo tipo de ayuda. Tiene lo que se denomina oficinas paralelas en todo el trayecto al Ayuntamiento. Debe disponer que la vicealcaldesa diligencie la asistencia diaria a familias de recursos muy limitados.