Para el desarrollo sostenible en las márgenes Ozama e Isabela habrá que reubicar al menos 100 mil familias que inciden directamente en estas fuentes, intervenir más de 250 cañadas y sembrar masivamente sus cuencas alta, que en los últimos años han sido afectadas por la deforestación.


A esa conclusión llegaron los actores sociales, organizaciones no gubernamentales, ayuntamientos y el Gobierno central en el seminario “Desarrollo local sostenible en las cuencas Ozama e Isabela”, que por dos días se desarrolló en la biblioteca Pedro Mir, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).


Alberto Ortiz, coordinador de Políticas Públicas de Ciudad Alternativa, dijo que existen 10 mil viviendas irrecuperables, ya que no pueden ser remodeladas para que sus habitantes vivan dignamente. A esa situación, añade alrededor de 200 mil viviendas con techo de zinc, pero unas 100 mil familias habitan en zonas inundables, tanto por los ríos Ozama e Isabela como por las grandes cañadas que las rodean.