16c8c709a83cf967b2bbbece5e4b7a03_620x412Héctor Flores, padre de Zuleica Flores Guzmán, asesinada por sicarios el 28 de abril en la venida Ecológica del municipio Santo Domingo Este, manifestó este viernes que si pudiera “acabaría” con los sicarios en el país.


Entrevistado en el programa “Enfoque Matinal” por NCDN, canal 37, junto a su esposa y madre de Zuleica, Confesora Guzmán, indicó que una no se puede esperar nada bueno de una persona que se dedique a cometer este tipo de acciones.


“Si uno pudiera llegar al caso acabaría con ellos, es lo más correcto. ¿Qué más se puede esperar de una persona que ande haciendo cosas así?. Hoy estamos nosotros, pero mañana puede ser otro”, sostuvo Flores.


Dijo sentirse consternado debido a que Jesús Manuel Mendoza Benítez, alias El Patrón, quien alegadamente sirvió de intermediario para contratar a los sicarios, en su tiempo de niñez fue vecino de ellos cuando vivían en Villa Duarte.


“Hay personas que eligen su vida que lo que dan es pena. Malo de aquellas personas que mandan a hacer algo que no debe hacer a una persona inocente”, se lamentó el afligido padre.


Dijo desconocer el por qué Sanhys Dotel Ramírez, acusada de ser la autora intelectual de la muerte de su hija menor y de Natasha Sing, sobrina del presidente del Colegio Médico Dominicano, mandó a matar a la joven.


Pese al dolor que le ha causado la muerte por encargo de su hija, indicó que tiene fe en Dios, que le ha dado fortaleza para soportar la ausencia de ella, quien los visitaba cada fin de semana.


“Nos han destruido. Ella está muerta y nosotros apenas respiramos”, se lamentó.


Siempre buscaba agradar a la familia


Los padres de la joven de 30 años, que dejó un hijo de ocho en la orfandad, la describen como una hija que “sobresalía en todo”, que siempre buscaba agradar a sus familiares.


“Una persona como era ella no merecía morir en la forma en que murió. No tengo palabras para describirla. Ella sobresalía en todo. Cada vez que alguien de la familia cumplía años ella quería agradarlo, que se sintiera bien. Ella quería vernos bien”, sostuvo Flores con su mirada perdida en el tiempo.


Doña Confesora describió a su hija como “algo especial y solidaria” con sus parientes.