La dirección del hospital Juan Pablo Pina, de San Cristóbal, denunció ayer que dos médicos y el chofer de la ambulancia que trasladaba a la bebé que murió en Quita Sueño, Haina, cuando fue detenida por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) reciben presiones del organismo antinarcóticos para que cambien la versión en torno a la muerte de la niña.


El doctor José Mendoza, las doctoras Patria Medina, jefa de servicio, y Katerine de la Rosa, médico que fue encañonado por agentes de la DNCD, quienes atendieron a la bebé muerta mientras agentes encañonaban al médico y al chofer que la trasladaban al Robert Reid Cabral gravemente enferma, son presionados mediante llamadas de agentes del organismo antidrogas.


El doctor Miguel Ángel Geraldino, director del hospital Juan Pablo Pina, dijo aunque los médicos actuantes en el caso reciben constante presión, no darán declaraciones a ningún agente de la DNCD si el interrogatorio se produce fuera del hospital.