Durante su visita por el West Midland Safari Park, en Inglaterra, Scott Brierley intentaba tomarse una foto frente a un elefante cuando su teléfono cayó por la ventanilla del auto y las autoridades del lugar no le permitieron detenerse para agarrarlo.


Brierley, de 23 años, se llevó una gran sorpresa cuando más tarde personal del safari logró recuperar el celular y se percató que un elefante africano, de 22 años, hizo una selfie.


“Realmente no lo podía creer cuando recuperé el iPhone, presioné el botón del centro para comprobar que seguía funcionando y allí estaba. Mi amigo y yo estábamos en shock”, contó el joven al Daily Mirror. “El elefante sacó dos fotos, pero la segunda no es muy buena. Le mostré la imagen a todo el mundo y a todos les encantó”, aseguró.


El director del parque, Andy Plumb, dijo que se trata de la primera selfie de un animal de su recinto. Y el joven Brierley se apresuró a decir que debe ser la primer “elfie” del mundo.


El muchacho, que vive a pocas cuadras del safari y ya lo había visitado en reiteradas ocasiones, contó que cuando vio al animal caminando hacia su smartphone pensó que lo había confundido con un alimento.


Por su parte, Plumb comentó que el personal del parque estaba “muy orgulloso” de las aparentes habilidades fotograficas del elefante llamado Latabe. “Muchas personas han abandonado sus teléfonos en nuestro safari pero nunca he visto nada como esto”, afirmó.


Las “selfies” se han puesto de moda gracias a las cámaras frontales de los teléfonos celulares. Hace unos meses hubo un boom, luego de que la presentadora Ellen DeGeneres subiera en Twitter una foto con distintos actores de Hollywood durante la entrega de los Oscar.


Expertos de las universidades de Strathclyde, Iowa y Ohio sostienen, la proliferación de los autorretratos fotográficos genera problemas de autoestima y de inseguridad al quedar la persona expuesta a cientos de usuarios en las redes sociales.