Desde que existen, los condones han sido puestos a prueba miles de veces por científicos en laboratorios alrededor del mundo. No sólo para comprobar su resistencia, sino también para ver la manera de hacerlos mucho más cómodos. Después de todo, tener el pene cubierto reduce bastante la sensorialidad de la experiencia. Es como querer disfrutar de la lluvia metido dentro de una bolsa de plástico, por así decirlo.


Algunos pensaban en cambiar el material del condón para que sea más cómodo de usar, pero realmente ha sido Charles Powell el que ha traído la novedad a la cuadra con este condón que solo ocupa “la cabeza” del órgano sexual. ¿Cómo funciona? El video que puede verse más abajo es bastante ilustrativo y responde bien la pregunta.


Y ahora que tenemos tu atención, la principal desventaja: este nuevo condón no te va a proteger de ninguna enfermedad de transmisión sexual. Para lo único que sirve (según afirma su creador porque hasta ahora no tiene licencia de circulación ni ha sido aprobado por la FDA) es para que no tengas hijos. ¿Será suficiente para algunos?