limeEl subdirector de la Opret se reunió ayer con las 29 familias afectadas con el derrumbe del canasto de varillas de la línea II del Metro, con quienes busca un acuerdo económico para que sean reubicados. En el encuentro donde también participaron los representantes de organizaciones comunitarias, tales como Ciudad Alternativa y Copadeba, acordaron evaluar los daños y estudiar cada caso en particular.


Leonel Carrasco, subdirector de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret), afirmó que a las familias censadas les darán mucho más de lo que valen sus viviendas. Dijo, además, que no tienen intención de poner en riesgo a ninguna persona. “Hemos tratado de ser justos”, expresó y al mismo tiempo agregó que se hará una valoración socioeconómica con sociólogos y psicólogos.


Subrayó que el Gobierno no se encargará de buscarles casas, sino de darles los recursos.


Según Carrasco, los ingenieros que trabajan en la megaobra fueron víctimas de intento de agresión por parte de una pandilla del barrio Gualey, quienes destruyeron los cristales de sus vehículos.


En tanto, moradores del mencionado sector siguen molestos y consideran que “29 familias no representan nada en comparación con las que realmente se encuentran afectadas” y que corren peligro en esas viviendas, pero que nadie ha dado la cara por los daños.