SEÚL (Reuters).- Corea del Norte podría estar más cerca de lo que se pensaba de introducir una ojiva nuclear en un misil balístico, estimaron algunos expertos, quienes además cuestionaron años de sanciones poco fructíferas aplicadas por Naciones Unidas para regular las actividades atómicas de Pyongyang.


Corea del Norte se ha jactado durante mucho tiempo de estar haciendo avances en la adquisición de un “elemento disuasivo nuclear”, pero ha habido un escepticismo general respecto a que realmente pueda miniaturizar una ojiva atómica para incorporarla a un misil.


Probablemente nadie que esté fuera del propio círculo del programa nuclear de Corea del Norte sepa a ciencia cierta qué avances ha hecho el país. Pero ha habido un cambio de opinión entre los estudiosos sobre el Estado comunista desde que llevó a cabo un ejercicio nuclear en febrero del año pasado y dio indicios de que estaría preparando otro.


Corea del Norte, un reclusivo país afectado por la pobreza que regularmente amenaza con destruir Estados Unidos y Corea del Sur, defiende su programa nuclear como una “preciada espada” para contrarrestar lo que considera como hostilidades lideradas por Washington.


Y ahora existe una “motivación tecnológica tremenda” para dirigir una prueba nuclear mientras trata de perfeccionar la tecnología para miniaturizar ojivas atómicas, dijo un experto nuclear surcoreano.


“El despliegue de un misil nuclear es inminente”, dijo Kim Tae-woo, ex director del estatal Instituto para la Unificación Nacional de Corea, en Corea del Sur, que también trabajó como jefe del Instituto para Análisis de Defensa.


Fuentes diplomáticas dijeron a Reuters que China, el principal aliado de Corea del Norte, usó canales diplomáticos para advertir a Corea del Norte en contra de un ejercicio nuclear, en otra posible señal de que Pyongyang esté estudiando esta maniobra.


Los expertos dicen que la opción para la primera ojiva nuclear norcoreana sería más probablemente el misil de alcance medio Rodong, que puede viajar hasta 1.300 kilómetros.


“Dado el número de años que Corea del Norte ha estado trabajando en él, calculo que pueden montar una ojiva nuclear en un Rodong”, dijo Mark Fitzpatrick, director de no proliferación en el Instituto Internacional para Estudios Estratégicos.


“También, no hay duda de que Pakistán puede montar una ojiva nuclear en su versión del Rodong (…) Es razonable asumir que Corea del Norte también puede. Lo confiable de aquella ojiva sería otro tema”, manifestó.


En marzo, Corea del Norte disparó dos misiles Rodong que volaron a unos 650 kilómetros antes de caer al mar en la costa oriental, una distancia mucho menor que su alcance total.


Algunos expertos interpretaron el vuelo corto como una prueba de un misil modificado diseñado para transportar una ojiva nuclear recortando la cantidad de combustible.