0005163588Una divertida discusión entre el papa Francisco y el primer ministro Benjamin Netanyahu se centró en la lengua que utilizó Cristo durante su vida.


El debate tuvo epicentro en la tierra de Jesús, y en el corazón de las tres religiones monoteístas más importantes de la Historia: Jerusalén. Y fue protagonizada por dos líderes mundiales con influencia en sus religiones y en la política internacional: el papa Francisco y el primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.


El encuentro tuvo lugar durante la visita del Sumo Pontífice a Tierra Santa, en una de sus últimas actividades antes de regresar al Vaticano. Allí, intercambiaron su parecer sobre la manera en que Jesús peregrinó a sus discípulos.


“Jesús estaba aquí, en esta tierra. Hablaba en hebreo”, le manifestó Netanyahu a Francisco en la reunión pública que mantuvieron en Tierra Santa y en la que el líder israelí citó una fuerte conexión entre el judaísmo y el cristianismo.


Pero el Papa no estuvo conforme con la afirmación del primer ministro israelí y corrigió: “Arameo”. “Hablaba arameo, pero sabía hebreo”, se defendió Netanyahu ante la respuesta papal. Como muchos debates en esta zona de Oriente Medio, las disertaciones modernas sobre Jesús son complicadas y frecuentemente políticas.


Sin embargo, el resultado del debate entre ambas personalidades, según los historiadores, resultó empatada.


“Jesús era un arameo hablante. Pero también debió haber sabido el hebreo porque existían escritos religiosos en hebreo”. explicó el profesor israelí Ghil’ad Zuckermann a la agencia Reuters. Pero agregó que en los tiempos de Jesús, el hebreo se hablaba en las clases bajas, “el tipo de personas a las que él le hablaba”.


El doctor Sebastian Brock, profesor emérito en arameo de la Universidad de Oxford, coincide con su colega israelí aunque explica que el hebreo era la lengua de los eruditos y de las Escrituras, por lo que es probable que Jesús lo hablara, aunque el que más practicara fuera el arameo.


Lo que los especialistas descartan es que Jesús hablara latín, aunque fuera probable que articulara algunas palabras sueltas. Sucede que el latín era la lengua de los romanos y era utilizada en su mayoría por las autoridades políticas y militares de la época, y en ese sentido creen que pudo saber más de griego que de la lengua proveniente de Roma.