San CristobalFaltan dos días para el inicio de la Semana Santa y, con ella, el desplazamiento de vacacionistas hacia distintos puntos de la geografía nacional en busca de los atractivos naturales que ofrece esta isla. La provincia San Cristóbal, en la región Sur, constituye una de las opciones preferidas por los bañistas por su cercanía con el Gran Santo Domingo y la calidez de sus playas.


Durante un recorrido realizado por el balneario La Toma, y las playas Najayo y Palenque, reporteros de elCaribe comprobaron cierto descuido y abandono por parte de las autoridades municipales, a pocos días de iniciar el asueto.


En el caso del balneario La Toma, la basura flota en la superficie de varias de sus piscinas naturales, cuyo fondo está lleno de cascajo y plancton, y aunque la administración asegura que se han hecho las adecuaciones de lugar para recibir a los turistas, lo cierto es que las tuberías rotas, baños en mal estado y el lodo empañan el popular destino turístico.


“Da pena que un patrimonio de San Cristóbal como es éste, el ayuntamiento lo eche a perder así”, criticó José Valle.


Igual de abandonada está la carretera que conduce a La Toma, cuyas cunetas están repletas de desperdicios sólidos.


Playas Najayo y Palenque, listas


En tanto, en playa Najayo, ubicada a 45 minutos de la capital, el Ministerio de Medio Ambiente realizó un operativo para recoger los desperdicios sólidos de la costa, mientras los establecimientos de expendio de comida y bebida comienzan a prepararse para recibir a los vacacionistas.


Allí, la presencia de agentes de la Policía Turística (Politur) es notable.
En el caso de Playa Palenque, la mayoría de las casetas se someten a reparaciones y pintura, mientras el Ministerio de Turismo está embarcado en la terminación de un moderno parque ubicado frente a la costa y ya concluyó con la construcción de las aceras y contenes. No obstante, los dueños de negocios, reclaman la construcción de un baño público para el uso de los bañistas y la reparación del muelle, que una vez se usó para la exportación de azúcar.


El río Nizao también luce descuidado


Las aguas del río Nizao, en la provincia Peravia, donde cada año concurren miles de visitantes, también lucen contaminadas y sucias. A pesar de esas condiciones, en la tarde de ayer, niños y adultos se zambullían en el afluente ignorando su aspecto. Mientras, decenas de “ranchetas” de cana, donde se fríe pescado y yaniqueques, están al borde del colapso, al ser abandonadas por sus “inquilinos”, dando un aspecto de desolación al lugar. Vendedores consultados afirman que ninguna de las autoridades se han presentado al lugar y confían en que a partir del miércoles santo se activen las ventas.