finalEl selfie se ha convertido en una moda que abarca a todos los sectores sociales… Lo emplean los presidentes, los peloteros de grandes ligas, los actores de Hollywood, las mujeres en sus habitaciones frente al espejo, y hasta hay muchos realizados por parejas en actos amatorios.


Vivimos la época de la selfi manía con las facilidades que proporcionan las cámaras de los teléfonos celulares. Las autofotografías invaden todo el espectro cibernético y algunos se convierten en virales en las redes sociales. Se trata de una tendencia de los tiempos que estamos viviendo.


Sin embargo, a nuestro modo de ver, en ese afán de promoción se está llegando muy lejos. Eso de hacerse selfie en los velatorios se pasa de lo prudente, pues denota que quienes incurren en ellos no se conduelen del difunto ni de sus familiares.


Se pasan de la raya los que juntan sus rostros en un velatorio para hacer una foto y subirla al instante a Twitter o Instagram, como sucedió con algunos que estuvieron en los recientes funerales de la mamá del bachatero Anthony Santos.


Está fuerte eso. Dizque “aquí estamos, en el velorio de la mamá del Mayimbe”, con sus caras muy sonrientes, como si se tratara de una fiesta o una celebración.


Soy yo y los boto a todos, pues hay momentos que merecen por lo menos alguna solemnidad, respeto y consideración. Usted con su madre muerta en un ataúd, y un grupo de insensibles que acudieron dizque “a darle el pésame” haciendo chercha y tomándose fotos frente al muerto.


Aunque debemos señalar que ese comportamiento no dista del que se asumen en algunos velatorios de barrios, donde hay gente que va a beber romo y a hacer cuentos plebes. Los famosos “cuentos de velorios”, para entretener a los presentes, como si se trata de un show.


Sólo faltaría cobrar el “cover” o vender taquillas de entrada en la vecindad del difunto.


Vivimos en un mundo tan ficticio que mucha gente va donde los deudos a dar un pésame, y le dicen “te acompaño en tu sentimiento” con la cara muy sonriente, como si se tratara de una felicitación, porque ni siquiera saben fingir tristeza, y les sale a flote su falsedad e indolencia.


Porque de todo hay en la viña del señor. Desde las mujeres que se contratan para dar gritos y caer con ataques, hasta las que rezan los rosarios.


Con esto quiero significar que el relajo de los funerales se manfiessta en todas las clases sociales. Y ahora, la más nueva expresión, es el selfie.


¡Vaya manera de expresar solidaridad en el difícil y doloroso momento en que se va un ser querido….


Fuente: http://merengala.blogspot.com/