imagePAMPLONA, ESPAÑA.- Un grupo de investigadores de la Clínica Universidad de Navarra trabaja en el desarrollo de un implante de silicona con el fin de matar mosquitos con la propia sangre de la persona que lo porte en su piel.


Se trata de un cilindro de silicona de 2 mm de diámetro que se colocaría de forma subcutánea en el brazo mediante una jeringa. El implante es una combinación de silicona e ivermectina, una droga segura y ampliamente utilizada en el trópico para el control de diversas enfermedades parasitarias.


El implante ha sido elaborado en California bajo la dirección del equipo que lidera el estudio y
actualmente se encuentra en fase de investigación pre-clínica.


El objetivo del implante reside en cubrir la falta de intervenciones dirigidas hacia el importante grupo de mosquitos que pican en el exterior de las viviendas.


Las medidas de control más efectivas utilizadas en la actualidad, los mosquiteros y los insecticidas residuales como el DDT, tienen un efecto selectivo contra los mosquitos que pican dentro de casa. Adicionalmente, la lucha contra la malaria se ha visto dificultada por la aparición de mosquitos resistentes a los insecticidas más utilizados. Son necesarias herramientas innovadoras.


La malaria es una enfermedad causada por parásitos de género plasmodium y transmitida por mosquitos Anópheles. Cada año más de 200 millones de personas en el mundo contraen la enfermedad y cerca de 700.000 mueren como consecuencia, cifra equivalente al 100% de la población de Atenas.


Solo en el África sub-sahariana, la malaria causa la muerte de un niño cada minuto. El implante podría eventualmente ayudar a controlar los mosquitos que se alimentan de la sangre de personas infectadas y prevenir así la diseminación de parásitos resistentes.