2 Las peticiones al área de conserjería en los hoteles normalmente son predecibles: boletos para un espectáculo, flores, chocolates artesanales, reservaciones en los restaurantes.
Pero algunos huéspedes piden una experiencia de hotel verdaderamente extravagante.


La capacidad de cumplir esas peticiones peculiares separan a la conserjería profesional de solo las personas que trabajan en la recepción.


Réplicas estatua de tamaño real en chocolate


Michael Romei, director de conserjería en Towers of the Waldorf Astoria Nueva York, vio varias peticiones anormales en sus más de 20 años de trabajo. Recuerda más vívidamente a una pareja australiana loca por los dulces. Ellos querían estatuas casi de tamaño real de ellos mismos para su boda; hechas de chocolate.


“El chef de pastelería en el Waldorf solo tenía sus fotografías para trabajar”, dice Romei. Tomó varios meses y “varios correos electrónicos” para obtener las dimensiones de las estatuas correctamente.


Camellos


En el Loews Ventana Canyon Resort en Tucson, Arizona, Estados Unidos, la directora de conserjería Victoria Cote estaba en su primer mes de trabajo cuando un huésped le preguntó dónde podía comprar dos camellos. Ella ubicó a un distribuidor a 35 minutos del hotel. El huésped fue a ver los camellos pero decidió no comprarlos al considerar que tenían “una joroba faltante”.


Carne Kobe para el perro


En el Hotel St. Ermin en Westminster, Londres, un huésped pidió un suministro diario de carne Kobe para su perro. Este tipo de carne de ternera se obtiene de ganado vacuno criado de acuerdo a una estricta tradición. El equipo de conserjería compró y envió los filetes desde un restaurante cercano diariamente. Dos filetes de carne Kobe de 150 gramos valen aproximadamente 650 pesos en Inglaterra.


Unicornio


En el Hotel Índigo en Asheville, Carolina del Norte, Estados Unidos, un huésped pidió que un unicornio lo esperara a su llegada en la habitación. La conserje Katie Brown compró un juguete de unicornio y dibujó una nota cursi pero amigable como una sorpresa especial:


“Querido huésped, “Vimos tu petición de un unicornio. Desafortunadamente ésta es la temporada equivocada. Debido a sus hábitos migratorios, los unicornios actualmente habitan la segunda estrella a la derecha del crepúsculo. “Se espera que regresen a Asheville en algún momento este junio.


“Mientras tanto (ya que Asheville es conocida entre muchos círculos como la Capital Unicornio del Sur), esperamos que pueda aceptar esta representación artística muy precisa de nuestra fauna nativa.


“Si esto es inaceptable, nos disculpamos profundamente. Como no eres el primer huésped en expresar interés en nuestra vida salvaje local, planeamos una reunión con el unicornio principal, Lord Mangus Biffy of the Rainbows para que quizá ajuste su personal/caballos/criaturas míticas para que se trasladen a algún lugar fuera del universo para que se alineen mejor con los deseos de nuestro huésped.


Nuestras más sinceras disculpas, “La Sociedad de Cuidado Apropiado y Correcto de Unicornios”.


Fiesta de la ‘resaca’


Cuando una empresa de Fortune 500 contactó al Grupo Vegas Luxury VIP para que los ayudaran a organizar una fiesta inspirada en la película ¿Qué pasó ayer?, el servicio de consejería les dio un gran precio por la misma suite utilizada en la película.


Añadida a la mezcla había bartenders, un DJ y varios personajes relacionados: un hombre de 113.3 kilogramos con un traje de bebé, dos personas con disfraces de tigres, una persona parecida a Mike Tyson, personas con togas y otros vestidos como personajes de los protagonistas de la película.


Regar las cenizas de un perro en el mar


Una mujer contactó a Hilton Hawaiian Village en Honolulu, Hawai, para preguntar si podía regar las cenizas de su perro en el mar. El conserje Bert Momotomi habló con la mujer y descubrió que su amado perro, Aloha Pumehana, quien había nacido en Honolulu, había fallecido recientemente.


Los clubes locales de canoas y barcos probaron ser demasiado costosos. Después, la empresa Atlantis Submarines aceptó llevar a la mujer al mar en su último traslado sin ningún costo.


Momotomi escoltó a la mujer y le ayudó a esparcir las cenizas de su perro en el océano.


“Obtuve un collar de flores de nuestro instructor de collares de flores y oramos juntos mientras arrojábamos el collar al océano”, dice Momotomi. “Fue extremadamente gratificante ayudar a esta mujer que lloraba con su sueño de llevar a casa a Aloha Pumehana”.


Una propuesta con un mariachi en el puente Golden Gate


En el Kenwood Inn and Spa en Sonoma, California, Estados Unidos, un hombre quería recrear parcialmente su primera cita con su novia; escuchar a un mariachi en un restaurante mexicano, para que pudiera proponerle matrimonio, con una rodilla en el suelo, en medio del puente Golden Gate.


Con mucha seguridad todo el tiempo; fue poco después del 11-S, el jefe de conserjería Eric Edenfield, tuvo que colar a siete hombres en el puente que caminaban en direcciones opuestas, hizo que se pusieran sombreros en medio del puente, sacaran sus instrumentos y tocaran una canción mientras el hombre se arrodillaba.


“Causó una revuelta en el puente ese día”, dice Edenfield. “Dijo que sí, afortunadamente, pero fue una de las peticiones más difíciles que me han pedido cumplir”.


Arte de huellas digitales personalizado


En el Four Seasons Resort The Biltmore en Santa Barbara, California, Estados Unidos, la conserje Katie Allan se enfrentó a un huésped iracundo cuyo centro de mesa de bodas; una obra de arte de huellas digitales personalizada, no había llegado en el correo. Solo faltaban pocas horas para la boda.


“En pocas horas, la conserjería encontró a un artista e hizo que un mensajero recogiera los lienzos y pinturas apropiadas”, dice Allan.“El artista creó una obra de arte similar a la original; el equipo tuvo que secar el lienzo para asegurar que la pintura se secara a tiempo”.


¿Alguna vez pediste algo “inusual” a la conserjería del hotel? Cuéntanoslo en los comentarios.