imageSi usted es una de las personas que están desempleadas y anda persiguiendo un trabajo, en Tamboril, Santiago, acaba de inaugurarse hace dos semanas una empresa que para los primeros dos años necesitará 11,500 trabajadores, de los cuales debe conseguir al menos 3,000 en 2014.


La información la ofreció ayer la directora ejecutiva del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (CNZFE), Luisa Fernández Durán, entrevistada en el Almuerzo Semanal de Multimedios del Caribe.


Preferiblemente, se buscan mujeres. Eso no significa que no puedan acercarse hombres en busca del empleo. La labor a desempeñar (que para nada resulta difícil, según la funcionaria) consiste en coser calzados de tela. Los procesos no se realizan manualmente, sino con máquinas de coser.


“Así que para aquellos, que cuando hemos hecho los anuncios sobre lo que buscamos, se asustaron pensando que tendrían que coser a mano los calzados y que esos calzados son de cuero, pueden estar tranquilos, pues los procesos se realizan con  máquinas.


En el país es difícil la persona que no sepa echar un ruedo o pegar un botón, lo que significa que mucha gente está en capacidad de desempeñar el trabajo que requiere la empresa”, indicó Fernández Durán.


Hasta ahora, de los 3,000 empleados que requiere este año la empresa Sun Jade, en la Zona Franca Tamboril, sólo ha conseguido 1,500. “Así que todavía mucha gente, con necesidad y deseos de trabajar, puede acudir directamente a la Zona Franca Tamboril o solicitar información al teléfono 809-575-6990, de las oficinas en Santiago del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación”, indicó el subdirector ejecutivo del organismo, Daniel Liranzo, una de las personas que acompañó a Luisa Fernández en la entrevista.


Los demás invitados fueron: Silvia Cochón, encargada de Promoción, y Ebell de Castro, de Competitividad y Análisis.


Un mundo amplio


Entre todos los invitados abordaron diversos aspectos de la actividad de zonas francas, entre ellos la diversificación que ha alcanzado el sector, la recuperación y las perspectivas futuras.


Cuando el director de el Caribe, Osvaldo Santana, le preguntó a Luisa Fernández cómo ve el futuro de las zonas francas en República Dominicana y hacia dónde va el país, la funcionaria le respondió con números. “El sector zona franca cerró el año 2013 con 144,383 empleos, es decir, con un aumento respecto a 2012”.


Ese crecimiento al que hace referencia la directora del CNZFE fue de 10,157 empleos. Aunque el número representa un avance con relación al año 2012, no alcanza todavía el tope máximo de empleos que tuvo el país a nivel de zonas francas en el año 1995, cuando hubo 165,571 trabajadores en el sector.


Pero si bien no se han alcanzado esos 165 mil empleos que hubo hace poco más de 18 años, el país ha diversificado y ampliado el abanico de las exportaciones, caminando así a la recuperación. Y parte de esa diversificación, detalló Daniel Liranzo, se expresa en las actividades no sólo de confección y textiles, sino además en productos médicos y farmacéuticos, productos eléctricos, joyería, calzados y tabaco y derivados.


Luisa Fernández rememoró que cuando el presidente Danilo Medina se comprometió con la creación de 400 mil empleos en cuatro años, zonas francas garantizó (como sector) que podía aportar 100,000. No han pasado los cuatro años de la promesa y según el CNZFE, por vía de zonas francas la meta está cerca de cumplirse.


“Cuando se pierde un empleo en zonas francas, me duele más porque la mayoría de las que trabajan en ese sector son mujeres. Eso no quiere decir que no me duela si se pierden otros tipos de empleos. En casi todas las empresas de zonas francas estamos 80-20”, dijo Fernández.


80-20 significa que el número más grueso corresponde al género femenino y el restante 20% a hombres.


La preocupación de Luisa Fernández se sustenta en que “normalmente el sueldo de una mujer llega entero a la casa y no se despilfarra por ahí”.