imageQue levante la mano las que después de usar unos zapatos bellísimos, altísimos e incomodísimos no hayan pensado: “Me podría cortar los dedos”. Pero son nuestros zapatos favoritos y hay que aguantarse. Ahora, del dicho al hecho: la idea de someternos a una cirugía plástica para poder usar esos zapatos que amamos y que nuestros pies odian comienza a ser una realidad.


Según el New York Times, las cirugías de pies son cada vez más populares. Las mujeres acuden a los podólogos con un par de zapatos y les piden que modifiquen sus pies para que quepan en ellos. Suena como una locura, pero es verdad.


El doctor de Beverly Hills Alie Sadrie incluso le ha puesto nombres más amigables a los procedimientos para hacérselo más fácil a las pacientes a la hora de ordenarlos. Un Perfect 10 es un acortamiento de dedos, un Cinderella es cuando te adaptan la forma del pie para poder usar unos zapatos específicos y el Model T que es lo contrario, un alargamiento de dedos. Incluso están poniendo inyecciones de botox que sirven como de almohadilla para que no te duelan los juanetes.


Según le comenta el periódico norteamericano, el doctor Neil Blitz, podólogo de Manhattan, afirma que gracias a Manolo Blahnik, Christian Loboutin y Nicholas Kirkwood su consulta está repleta. Y el doctor Oliver Zong, fundador de NYC Footcare, ha creado el término “Toebesity” (pies obesos) y ofrece “pies de diseñador, para zapatos de diseñador”. En serio.


Suponemos que para los adictos a las cirugías plásticas que ya lo han probado todo este sería el siguiente paso, pero para nosotros esto es  y sigue siendo una locura.