oposicion venezuelaEn un encuentro de más de seis horas, el gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición, representada por miembros de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), realizaron la primera reunión formal y pública de diálogo.


Maduro anunció que se reunirá con alcaldes y gobernadores de oposición el viernes.


El encuentro por momentos pareció más una confrontación de posiciones y una lista de acusaciones que un diálogo real. En suma, cada lado expresó lo que considera su verdad y las que considera son las mentiras del otro.


“O dialogamos o nos matamos”


Las frases más destacadas giraron en torno a las diferencias y a las condiciones del diálogo entre las partes. Maduro inició diciendo que “aquí no hay negociaciones ni pactos: estamos buscando un modelo de tolerancia mutua”.


Por su parte, el opositor gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, hizo un llamado a “dejar atrás el país dividido, porque es insostenible”, dijo. “O esto cambia o esto revienta”, sentenció.


En términos similares se dirigió el gobernador Henri Falcón al gobernador del estado Anzoátegui, Aristóbulo Istúriz: “O dialogamos o nos matamos, hermano”.


Por su parte, Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la MUD, dijo “algo anda muy mal para que un encuentro entre el Gobierno y la oposición sea raro”.


El diputado Julio Borges dijo la Asamblea Nacional “se transformó en un campo de concentración”.


Capriles aseguró que la la oposición no busca un golpe de Estado ni un estallido social. Sobre el mismo tema se pronunció Henry Ramos Allup: “Los golpes de Estado no los damos los civiles”. El gobernador de Miranda reparó en gran parte de su intervención sobre las elecciones presidenciales pasadas: “El 14 de abril el país cambió, quieran o no reconocerlo”.


Al final del encuentro, ya en la madrugada, el presidente Maduro manifestó que cree “en la buena voluntad de cada uno” de los asistentes.


Además, sobresalieron las declaraciones del mandatario en cuanto a su aparente disposición en la lucha contra los grupos violentos. El mandatario dijo que su gobierno va a combatir “a los grupos insurgentes con la ley en la mano”. “Nadie puede estar aquí sacando armas a nombre de la revolución”, dijo Maduro.


El diputado Andrés Velásquez fue uno de los que hizo más énfasis en exigir la libertad para los estudiantes y alcaldes detenidos, así como la de Leopoldo López.


Una de los puntos curiosos de la noche fue cuando José Pinto, del Movimiento Revolucionario Tupamaro, manifestó que su grupo propone a Maduro para el premio Nobel de la Paz.


Las conversaciones, que no contaron con la aprobación del sector de la oposición que encabezan los dirigentes Leopoldo López y María Corina Machado, fueron presenciadas por los cancilleres María Ángela Holguín de Colombia, Ricardo Patiño de Ecuador y Luis Figuereido de Brasil, así como por el nuncio apostólico, Aldo Giordano.