harlLas operaciones de desescombro continuaron durante la noche en el barrio latino de Harlem, en un intento a la desesperada por encontrar con vida a los vecinos que se dan por desaparecidos. El total de víctimas mortales se dobló a siete por el derrumbe de dos bloques de viviendas de cinco plantas al norte de Manhattan, a la altura de la calle 116 con Park Avenue. Todo apunta a una explosión por un escape de gas. Los heridos se contabilizan en más de 60 y hay varias personas aún sin localizar.


Las labores de rescate fueron una lucha contra el reloj, porque las condiciones del tiempo empeoraron a lo largo de la tarde con la lluvia y en la madrugada se produjo un desplome en las temperaturas, hasta por debajo de los cero grados centígrados. En un colegio público cercano, la Cruz Roja estableció un centro de asistencia a modo de refugio para los vecinos que se quedaron sin techo por la explosión o que se vieron desplazados temporalmente de sus residencias por seguridad.


Buena parte de los heridos acudió por su propio pie a un hospital cercano, lo que dificultó al inicio el recuento. Se temía además que algunos vecinos pudieran haber quedado atrapados entre los escombros. El hundimiento al norte de Manhattan obligó a suspender el servicio de tren de cercanías de Metro-North hacia New Haven (Connecticut) durante la mañana de ayer miércoles. El servicio metro funcionó a velocidad reducida. El autobús público también funciona.


La lluvia que cayó durante toda la tarde ayudó a asentar el polvo que levantó el desplome, que pudo verse durante la mañana de ayer desde los edificios más altos al otro lado de Central Park. Pero el olor ha quemado era persistente. La última víctima mortal que fue sacada de entre la pila de escombros a las 7.10 horas, hora local de Nueva York. Harlem es un barrio popular, con residente en su mayoría de origen latino. Hasta 255 bomberos participaron en el operativo.


El derrumbe afecta a dos edificios en el bloque de viviendas, con un total de 15 apartamentos. En uno de ellos, había en el bajo una tienda dedicada a la reparación de pianos. El segundo era una estructura similar que acogía una congregación religiosa. La explosión rompió además los cristales de los edificios vecinos. Los equipos de emergencia empezaron a buscar supervivientes entre los restos a primera hora de la tarde, cuando se extinguió por completo el incendio.


Los dos edificios están al Este de Harlem. El hundimiento se produjo a las 9.30 de la mañana, hora local en Nueva York. Los vecinos comentan que olía a gas “desde hacía semanas”. Quince minutos antes de la explosión, la compañía ConEdison recibió una llamada alertando de una fuga. Las autoridades no dan cifras definitivas sobre número de víctimas. La explosión se presume tiene origen en la tienda Absolute Piano. No se teme por la estabilidad de los edificios adyacentes.


El alcalde de Nueva York, Bill de Blassio, calificó la respuesta de los servicios de emergencia de “extraordinaria”. Confirmó que el escape de gas es la causa más posible del intenso fuego, que seguía activo tres horas después. También precisó que la explosión tuvo lugar antes de que llegara el personal técnico de ConEd. Un equipo técnico de la National Transportation Safety Board, responsable del sistema de gas, investiga por qué tuvo lugar la explosión.


El incidente sucede un día después de que la organización Center for an Urban Future publicara un informe en el que pone de manifiesto las deficiencias estructurales que sufre la ciudad de Nueva York y que quedaron en evidencia tras el temporal Sandy. Calcula que se necesita una inversión de 47.000 millones de dólares (33.900 millones de euros) para renovar las partes obsoletas. Se refiere en concreto a estructuras críticas como puentes, red de metro y red de distribución de agua.