pafraFrancisco decidió pasar esta fecha especial lejos del Vaticano. Está junto a religiosos de la Curia en una simple casa para ejercicios espirituales de los paulinos en Ariccia para el tradicional retiro de Cuaresma. El viernes volverá a la Santa Sede.


Aunque es una coincidencia que el retiro de Cuaresma haya caído justo en el primer aniversario de pontificado, la ausencia del Papa del Vaticano es considerada un símbolo de su sobriedad, de su austeridad, otro gesto de desacralización del papado de Jorge Bergoglio u otro llamado a la conversión.


Cuando Jorge Bergoglio hizo su primera aparición como Francisco, hace un año, desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, dejó una frase que sorprendió a todos: “Recen por mí”. Durante los 365 días siguientes, esas tres palabras se convirtieron en una característica del nuevo pontífice, que ya cerraba así sus conversaciones desde hacía años en Buenos Aires. Hoy, el papa Francisco volcó la misma frase -sólo esa- en su cuenta de Twitter, en el primer aniversario de su pontificado.