pastEl director de la Pastoral Penitenciaria de la Iglesia Católica, fray Arístides Jiménez Richardson, demandó ayer de las autoridades cerrar la Penitenciaría Nacional La Victoria y en su lugar crear cuatro centros penitenciarios. Jiménez Richardson deploró el estado de hacinamiento que viven los presos de esa cárcel, ya que esta fue creada en la dictadura de Trujillo solo para 1,000 presos y en la actualidad consta de 8,000, por lo que calificó la situación como una afrenta a la nación por ser una estructura hecha por una dictadura.


Dijo que el hacinamiento de los reclusos del penal es un desafío al Estado. “La sociedad debe pedir el cierre inmediato de esa cárcel”, insistió. Aclaró que la Procuraduría General de la República, no tiene fuerzas para cerrar ese recinto, porque se requiere de una gran inversión, y abogó para que se involucren todos los ministerios, la sociedad y los sectores económicos.


“No hay una persona que pueda quedarse al margen de la situación humana, lacerante y de peligrosidad social para lo que es el reciclaje de la criminalidad en La Victoria”, dijo Jiménez Richardson. Fray Jiménez Richardson habló previo a una reunión ordinaria trimestral de la Comisión Nacional de Pastoral Penitenciaria en el área jurídica, donde sostuvo que analizarían la situación de la cárcel La Victoria que afirmó enfrenta problemas jurídicos graves, con los presos preventivos y retraso de los juicios.