iraPARÍS. AFP. Las personas que sufren ataques de ira tienen mayor riesgo en las dos horas siguientes de tener un ataque al corazón o un derrame cerebral, según un estudio de científicos europeos publicado ayer.


El estudio es el primero que confirma gracias a importantes datos estadísticos que existe una relación entre las emociones fuertes y los riegos cardíacos, aunque todavía se desconocen con exactitud las causas biológicas. En las dos horas posteriores a un ataque de ira, el riesgo de padecer un infarto de miocardio o un síndrome coronario agudo se multiplican casi por cinco (un aumento del 4.7%), comparado con los periodos de calma, explica el estudio.


Por su parte el riesgo de derrame cerebral aumenta un 3,6% mientras que también se incrementa el riesgo de sufrir arritmias. En el caso de personas con problemas cardiovasculares esos riesgos son mayores. “A pesar de que el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular agudo es relativamente bajo con un solo ataque de ira, aumenta en las personas con ataques frecuentes”, explica Elizabeth Mostofsky.