ecoContrario a lo que ha venido ocurriendo en América Latina, el crecimiento en la República Dominicana ha venido acompañado de un deterioro en el nivel de vida de una gran parte de la población, con un aumento en la pobreza.


El economista para temas de pobreza, género e igualdad para América Latina del Banco Mundial, Javier Báez, atribuyó esa situación a que en el país se mantiene un gasto social muy por debajo al de la mayoría de los países y de mala calidad.


Báez, quien participó como invitado en el Encuentro Económico de HOY, dijo que el trabajo de investigación que ha venido realizando el Banco Mundial en la última década revela el crecimiento que ha registrado República Dominicana durante ese periodo, que es el segundo más alto en la región. No obstante, paradójicamente, la pobreza en República Dominicana es más alta que en los comienzos de la década del 2000.


Indicó que según un dato contenido en el informe “Cuando la Prosperidad no es Compartida: Los Vínculos Débiles entre Crecimiento y la Equidad en la República Dominicana”, del cual es coautor, mientras en las naciones de la región la pobreza entre los años 2000 y 2010 se redujo de un 45% a un 33 por ciento, en el país fue lo inverso. Dijo que en la RD cada tres personas de 10 eran pobres en el año 2000, sin embargo ahora a partir del 2010 cuatro de cada 10 lo son.


Destacó que la respuesta a esa situación es que cuando se miden las condiciones de equidad en el país son muy débiles, lo que provoca perpetuar un contexto en el que el crecimiento económico beneficia a pocos y no a la mayoría de la población. Dijo que eso es provocado, entre otras variables, por un gasto público “bajo y de baja calidad” en sectores sociales clave.


Agregó que existen datos clave que revelan que el gasto que se hace en el país en agua, educación, salud, electricidad indican niveles muy débiles, si se comparan con la proporción del Producto Interno Bruto (PIB) si se compara con otros países latinoaméricanos y naciones desarrolladas en todo el mundo.


Citó como ejemplo la baja calidad de la educación, lo cual se refleja en la poca capacidad de los estudiantes de básica para realizar operaciones matemáticas, así como la alta mortalidad materna e infantil, al referirse al tema de la salud. También se refirió a las deficiencias del sector eléctrico. El economista destacó que han habido esfuerzos, poniendo de ejemplo que ya se logró la asignación un 4% del PIB para el sector, sin embargo dijo que ahora falta ver la calidad del gasto de esos recursos.