marcha-venezuelaLa violencia vinculada a las protestas en contra del Gobierno de Venezuela cobró otras dos víctimas, mientras que multitudinarias manifestaciones de seguidores y adversarios del presidente Nicolás Maduro en la capital volvieron a advertir sobre la división política del país caribeño.


Una estudiante de 23 años, Geraldine Moreno, murió en un hospital del central estado de Carabobo a consecuencia de heridas de perdigones que recibió en la cara cuando la Guardia Nacional dispersó una manifestación opositora el miércoles en el municipio de San Diego.


El anuncio de su fallecimiento se suma a la de Santiago Pedroza, un trabajador de supermercado de 29 años que murió en la noche del viernes degollado por un cable puesto en una barricada improvisada en el este de Caracas, cuando se desplazaba en su moto.


“Iba a su hogar y no vio la guaya (cable) en la oscuridad (…) Lo degolló en el sitio”, dijo el ministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez, a la televisión estatal. Tanto el Gobierno como la oposición lamentaron las víctimas de la violencia que recrudeció en semanas recientes y,entre acusaciones a sus adversarios de promoverla, hicieron llamados a la paz en las nutridas manifestaciones.


Desde principios de febrero, decenas de miles de venezolanos salieron a protestar contra la alta inflación, la escasez deproductos básicos y la inseguridad de las que culpan a Maduro,quien asumió la presidencia hace 10 meses tras la muerte por cáncer de su mentor Hugo Chávez.


Maduro asegura que adversarios “fascistas” buscan derrocarlo, como cuando Chávez fue brevemente sacado del poder en un golpe de Estado en el 2002, tras meses de protestas.


AL MENOS 10 MUERTOS POR LAS PROTESTAS


Los hechos vinculados a la violencia dejaron al menos 10 muertos desde el 12 de febrero, de los cuales seis fueron por causa de disparos durante protestas, entre ellos la estudiante que murió el sábado.


Además, el motorizado y un hombre que fue atropellado y otras dos muertes que el Gobierno vinculó a las protestas: la de una mujer que sufrió un ataque cardíaco pero tardó en llegar al hospital por una barricada en Caracas y la de un fiscal que se accidentó con su auto esquivando un piquete opositor.


Las autoridades también reportaron más de un centenar de heridos en medio de enfrentamientos a tiros, palos y piedras entre opositores y adversarios y por la intervención de lasfuerzas de seguridad. La mayor intensidad de las protestas -en la que los estudiantes universitarios fueron protagonistas- se observó a mediados de la semana y en los últimos días se moderó, aunque en algunos bastiones opositores se mantenían restos de las barricadas levantadas durante los días previos.


El Gobierno de Maduro no parece tambalear por las manifestaciones y las fuerzas armadas le dieron su total respaldo, a la vez que se comprometieron a mantener el orden. Guardias nacionales se mantuvieron activos en las calles, y soldados fueron dispuestos para reforzar la seguridad en algunas ciudades.