Rd y HaitiRepública Dominicana y Haití avanzaron ayer en el diálogo binacional y llegaron a seis acuerdos importantes en materia aduanal, lucha contra el narcotráfico, policial, medio ambiente, migración y agricultura, durante la segunda reunión entre ambos países, que se extendió por 14 horas, en Jimaní. Asimismo, el Gobierno dominicano reiteró ante la delegación haitiana su compromiso de impulsar con transparencia, responsabilidad y firmeza las iniciativas en materia migratoria.


En ese sentido, el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, dijo que se encuentran muy avanzados los trabajos preparativos para la implementación del “Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en situación migratoria irregular”, que estará vigente hasta el mes de mayo de 2015.


De igual forma, como resultado concreto del diálogo y tras numerosas sesiones de trabajo conjunto, Montalvo informó que se llegó a un acuerdo entre las aduanas de los dos países. Con ese acuerdo ambas naciones dan el primer paso para fortalecer las capacidades orientadas al control y supervisión aduanera de la frontera, interconectar los sistemas de intercambio de información y gestionar asistencia técnica para la implementación de los Convenios de Kioto, Johannesburgo y de Tránsito Internacional.


“Estos avances constituyen un hito muy significativo y muestran el alcance de este diálogo. Hemos logrado que, por primera vez, nuestras aduanas establezcan un canal de contacto oficial y se comprometan a crear un comité de trabajo conjunto”, afirmó. Montalvo dijo que también el acuerdo relacionado a agricultura permitirá levantar la veda a la exportación de pollos y huevos hacia Haití, aunque se hará de forma progresiva y condicionada a un protocolo que incluye las granjas debidamente certificadas. Se trata del acuerdo fitosanitario que se viene definiendo desde hace varios meses.


Materia de migración


La posición sobre la política migratoria fue fijada en la mesa del diálogo de la Comisión Binacional de alto Nivel República Dominicana y Haití, la cual continuó en torno a una agenda para enfrentar juntos los desafíos comunes de ambas naciones. Montalvo anunció, para este mes de febrero, el inicio de la campaña de información pública masiva para comenzar a formalizar las solicitudes de regularización.


Aclaró que, por disposición de las leyes dominicanas, ningún extranjero sin pasaporte o que no satisfaga los requisitos mínimos establecidos podrá beneficiarse del Plan Nacional de Regularización y que corresponde a los países de los que son nacionales irregulares proporcionarles su documentación.


“En este caso apoyamos cualquier iniciativa que busque asegurar que los nacionales de la República de Haití se hagan de una documentación oficial, por lo que valoramos los esfuerzos que en este sentido hace su gobierno y la Unión Europea”. Recordó, además, que el Consejo Nacional de Migración aprobó la creación de un nuevo visado para los trabajadores temporeros, cuyo costo será sustancialmente menor para aquellos que califiquen.


De igual modo, dijo que el Gobierno dominicano afina los términos de la legislación especial que presentará como fórmula para atender la situación de las personas nacidas en territorio dominicano y que en la actualidad no poseen ningún tipo de documentación, para ser presentada al Congreso Nacional en la legislatura que inicia el próximo 27 de febrero.


Otro resultado del diálogo será la puesta en vigencia de un sistema más ágil y económico para tramitar y procesar las solicitudes de los estudiantes extranjeros, así como una reducción significativa de los costos asociados a estos procedimientos, con el interés de facilitar espacios para el intercambio académico y cultural entre nuestras naciones.


Estarán vigilantes


El Gobierno haitiano informó que desea estar informado del progreso de la ley especial que el Poder Ejecutivo someterá al Congreso Nacional. El primer ministro haitiano Laurent Lamothe entiende que esta ley especial dará la protección jurídica adecuada “a todos los afectados por la decisión del Tribunal Constitucional”. Informó que el Gobierno haitiano tiene su cuota de responsabilidad en ese campo y que por esa razón decidió entregar en tres meses documentos legales a sus ciudadanos en República Dominicana.


Explicó que “se trata de un proyecto piloto que abre la vía a la documentación rápida a todos los ciudadanos haitianos en la República Dominicana”. Lamothe fue enfático en señalar que el proceso de diálogo que han iniciado ambos países debe llevarse a cabo  bajo el respeto mutuo, la paciencia, la serenidad y la voluntad de querer hacerlo bien. Pidió, además, que ese respeto mutuo también se evidencie en las declaraciones de prensa que ofrezcan ambos gobiernos.


Lucha contra el narcotráfico


República Dominicana y Haití comparten la preocupación de llevar orden y tranquilidad a los más de 200 kilómetros de frontera común, así como a sus territorios, por lo que trabajarán para prevenir y perseguir actividades ilícitas allí. Al respecto. Montalvo indicó que como práctica común entre los Estados, la Policía haitiana podrá instalar oficinas de enlace en las sedes centrales de la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Control de Drogas en Santo Domingo y viceversa, para facilitar el intercambio de información en torno a la lucha contra el narcotráfico y delitos conexos.


A diferencia de la primera reunión, los observadores de la Comunidad del Caribe (Caricom), no se presentaron en esta  oportunidad, sin que se informaran las razones de la ausencia. La próxima cita es el 2 de marzo en el lado haitiano.


Destaca proyectos para proteger la foresta


En materia medioambiental, el ministro de la Presidencial Gustavo Montalvo, saludó la decisión de reforzar el programa binacional “Frontera Verde” y reafirmó el compromiso del Gobierno dominicano con la creación de un programa binacional para la gestión, estudio y monitoreo de los lagos Enriquillo y Azuei.


También explicó que a consecuencia del cambio climático, los procesos de desertificación y la pérdida de cobertura vegetal, la República Dominicana y Haití se encuentran expuestos a frecuentes inundaciones y otros fenómenos naturales que ponen en riesgo la vida de las poblaciones de ambas naciones y citó como ejemplo la tragedia ocasionada por la crecida del río Blanco o río Soliette, en 2004, y que provocó la muerte y desaparición de cientos de personas.