JCE y universidadesSANTO DOMINGO.- El juez titular de la Junta Central Electoral (JCE), José Ángel Aquino Rodríguez, sometió este lunes a dicho organismo, una solitud de suspensión de las campañas electorales fuera de los plazos legales, y sin estar sujetas a ningún tipo de control institucional o partidista.


“Disponer la suspensión de toda actividad de proselitismo electoral de carácter público, que tenga por objeto la promoción de aspiraciones a los cargos en disputa en las próximas elecciones presidenciales, congresuales y municipales que serán celebradas el 15 de mayo del 2016”, expone la solicitud.


Requirió al Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (INDOTEL) a que ordene a las radiodifusoras, canales de televisión y otros medios de comunicación digital y electrónica, la exclusión de todo anuncio o spot publicitario que promocione directa o indirectamente las aspiraciones de cualquier persona a las funciones públicas electivas.


“Resulta contraproducente que faltando más de tres años para la celebración de los comicios presidenciales; distintas personas o movimientos hayan desatado una ininterrumpida promoción electoral, al margen de las normas electorales y partidarias”, resaltó Aquino. Asimismo, exigió a los partidos políticos, precandidatos y ayuntamientos, el retiro de los carteles, afiches o cualquier propaganda gráfica que se encontrara en sus jurisdicciones o que hayan sido contratadas a través de compañías de publicidad.


El magistrado explicó que las campañas fuera de tiempo tienden a quebrantar el principio de equidad en la competencia partidaria, colocando a una serie de aspirantes con notables ventajas respecto de otros potenciales precandidatos. “Se puede constatar que varios de los aspirantes promocionados son personas que ocupan funciones públicas, tanto de elección popular, como por designación; sin que hayan solicitado licencia en sus funciones para dedicarse a estas actividades proselitistas”, estableció en el documento.


Criticó que los indicados actos proselitistas constituyen una competencia desleal frente a las demás personas aspirantes a dichos cargos electivos que carezcan de las posibilidades económicas para iniciar una campaña electoral tan prematura.