domiNUEVA YORK._ El lunes en la mañana, el dominicano Jesse Gómez manejaba su vehículo con rumbo a su trabajo por la ruta 195, salida 24 cerca de Fall River (Massachusetts), cuando vio lo que describe como una especie de infierno.


“No podía creer lo que estaba viendo”, le dijo al canal WBZ en referencia a las llamas que brotaban muy alto desde una colina. Gómez relata que ni siquiera se daba cuenta que se trataba de un camión tanquero de gasolina, que estaba ardiendo.


El tanquero era manejado por Lisa Korch de 49 años de edad y residente en Connecticut y quien quedó atrapada en la cabina. El camión transportaba 11.000 galones de gasolina y estaba a punto de estallar. Se detuvo y caminó hacia donde esteba el pesado vehículo, que ya se consumía en cenizas en la parte de atrás.


“Toda la parte trasera de la cisterna o el tanque, ya estaba en llamas”, añadió Gómez. Otro conductor se detuvo también en la carretera al ver el infernal espectáculo y corrió a la orilla de la carretera. Vieron el cuerpo de la mujer que manejaba el tanquero, atrapado en el interior de la cabina.


“El camión estaba prácticamente destrozado, por lo que no podía ver si quien estaba dentro había sido expulsado hacia afuera”, añadió Gómez. “Lo que había era un desastre”, describió el buen samaritano dominicano. “Comenzamos a gritar para que quien estuviera adentro, nos oyera y pudiera responder si seguía con vida.” Mientras las llamas seguían consumiendo el tanquero, Gómez se acercó un poco más a la cabina, gritaba a la mujer para preguntarle lo que el camión tenía en la cisterna. “Ella respondió gritando ¡gasolina!”, narró Gómez.


Cuando la conductora reaccionó, el otro hombre que había ido con Gómez, desapareció de la escena. Creyendo que su acompañante seguía allí, Gómez, le decía en voz alta que tenían que sacar a la mujer de la cabina para salvarla. Pero nadie lo escuchó. Corrió colina abajo él solo, entró a la cabina y le desabrochó el cinturón de seguridad a la conductora del tanquero, la sacó y la llevó a un llano seguro y distante de las llamas.


“Sé que hice lo correcto, aunque sigo sin creer lo que sucedió”, explicó Gómez. “No sería capaz de simplemente haberla dejado que muriera quemada dentro del camión”, sostuvo. “Cuando la vi moverse, entonces decidí que había que sacarla y salvarla de las llamas”, concluyó relatando Gómez.