enfermoEl grupo estatal cubano de la industria biotecnológica y farmacéutica “BioCubaFarma” y un conglomerado de empresas francesas firmaron un acuerdo para el desarrollo, la producción y la venta conjunta de una vacuna terapéutica desarrollada en Cuba contra la hepatitis B.


Se trata del primer acuerdo de este tipo firmado entre Francia y Cuba, que ya tiene otros proyectos de cooperación similares con España, Reino Unido y Alemania. El contrato supone la creación de Abivax, un grupo que espera convertirse en “uno de los líderes mundiales de vacunas terapéuticas y antivirales”, explicó su presidente, Philippe Pouletti, durante la presentación de la empresa en París.


En un principio, el 40 por ciento de la nueva sociedad estará dedicada al desarrollo de producto denominado ABX203, una vacuna terapéutica contra la hepatitis B crónica, décima causa de mortalidad en el mundo ya que puede mutar en cirrosis o cáncer de hígado. “La cooperación permitirá el desarrollo de la siguiente fase de ensayos clínicos en Asia, en concreto en Bangladesh, y posteriormente en Europa”, explicó a Efe la directora del departamento de negocios de “BioCubaFarma”, Norkis Arteaga Morales.


“Cuba aporta un producto novedoso, que ya ha dado resultados clínicos, además de la capacidad productora probada del mismo”, indicó. Agregó que Cuba no dispone de los recursos financieros suficientes para financiar esta fase de ensayos y que Abivax les dará la experiencia para acelerar la aprobación del medicamento en Europa, “donde la legislación es muy restrictiva”.


Aunque existen ya vacunas contra la hepatitis B, que en Cuba se aplican a todos los niños, explicó Arteaga, el nuevo producto está dirigido a los pacientes ya afectados y tiene por objetivo “erradicar” esa enfermedad. Asia es el lugar más afectado por el mal, con 130 millones de enfermos en China, lo que explica que sea en ese continente donde se lleven a cabo los ensayos clínicos de forma prioritaria.


La fase 2 de los ensayos terapéuticos, destinada a establecer los ajustes de las dosis y otros aspectos técnicos, tendrá lugar el año próximo en Bangladesh. Arteaga señaló que este tipo de colaboraciones permitirán “dar a conocer mejor en el mundo el trabajo de investigación que se hace en Cuba” y superar una “percepción exterior poco real”.


Pouletti, por su parte, consideró que “Cuba es un país puntero en el terreno sanitario” y, en particular, en la investigación sobre vacunas terapéuticas. Señaló que diversas empresas francesas, que a partir de ahora se integrarán en Abivax, llevan años cooperando con instituciones médicas y de investigación cubanas, como el Centro para la Energía Genética y la Biotecnología (CIGB).


“Creo que confiaron en nosotros porque no vinimos a imponerles nada, queríamos cooperar con ellos”, aseguró el empresario, quien señaló que había otros grupos interesados en hacerse con el contrato. El mismo incluye una cláusula para que, una vez que se superen todos los ensayos clínicos, el ABX203 sea producido de forma exclusiva en Cuba. Los fondos para el desarrollo de la empresa conjunta estarán esencialmente aportados por el fondo de inversión Truffle Capital.


Pouletti no quiso desvelar el dinero que aportarán, “que estará en función de las necesidades”. El embajador de Cuba en Francia, Héctor Igarza Cabrera, presente también en el acto de lanzamiento de Abivax, consideró “histórica” la cooperación con Francia, “la primera en el terreno de la salud pública”. Además del ABX203, Abivax, que colabora con otras instituciones médicas del mundo, como la British Columbia Cancer Agency de Vancouver, desarrollará otros medicamentos, como un compuesto sintético contra el VIH, y una vacuna terapéutica contra el papiloma humano.