clauLa supermodelo alemana Claudia Schiffe no solo fue una de las grandes reinas de las pasarelas en la década de los 90, sino también el objeto de deseo de millones de hombres en el mundo que, en ciertas ocasiones, parecían estar dispuestos a todo para conquistarla.


Ese fue el caso de un príncipe árabe que ofreció a la maniquí un millón de dólares para convencerla de que saliera con él a cenar, una proposición indecente que, a diferencia de algunas de sus compañeras, Claudia Schiffer no dudó en rechazar categóricamente y sin perder la compostura.


“Me han hecho tantas propuestas absurdas y raras en mi vida, que a veces pierdo la cuenta. Recuerdo que a mediados de los 90, un millonario árabe, un príncipe en realidad, me ofreció un millón de dólares si salía con él a cenar y si nos íbamos después a un sitio más tranquilo. A mí no me tembló el pulso a la hora de decirle que no, pero muchas otras modelos sí que aceptaron proposiciones de ese tipo”, confesó al presentador británico Jonathan Ross en su programa del canal británico ITV.


Casada en la actualidad con el director de cine Matthew Vaughn, la que fuera considerada como la mujer más sexy del mundo no siente nostalgia alguna por su pasado como cotizada modelo, y menos aún por una infancia en Alemania caracterizada por las burlas que recibía de sus compañeros de clase.


“Lo cierto es que no echo de menos esa etapa de mi vida en la que me hice famosa y recibía ofertas de trabajo a todas horas. Fue un período que disfruté mucho, pero que no querría volver a repetir. Ocurre lo mismo con los años de colegio: mucha gente recuerda esa época con añoranza aunque realmente estén tratando de idealizar el pasado. Yo era una niña marginada en la escuela, me llamaban pato porque caminaba de forma extraña y casi no tenía amigos”, apuntó.