dedéMás que un lugar de dolor, la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln se convirtió ayer en un espacio para exaltar la figura de la última de las hermanas Mirabal. Cientos de personas de todos los estratos sociales y edad rindieron homenaje a Bélgica Adela Mirabal (Doña Dedé), cuyos restos mortales fueron expuestos desde las 12:30 en la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln de la ciudad de Santo Domingo, desde donde serán trasladados a las 8:30 de la mañana de hoy hacia su provincia Hermanas Mirabal para darle sepultura a las 4:00 de la tarde.


Al velatorio asistió el presidente Danilo Medina y la primera dama, Cándida Montilla de Medina, quienes dieron el pésame a los deudos de Doña Dedé. “Es una muerte lamentable, la última que nos quedaba de las Mirabal, pero ella tuvo una edad bien avanzada y hay que darle gracias a Dios el tiempo que la dejó con nosotros.


A ella le sobreviven sus hijos, una gran familia. Ahora lo que hay es que  darle solidaridad y muestras de apoyo a sus hijos, pero ese es un proceso natural; venimos a la vida para morir en algún momento”, reflexionó el jefe de Estado. Agregó que “unos se van primero y otros luego, pero al final todos nos vamos”. Deseó resignación a los hijos y demás familiares de doña Dedé.


A la funeraria también asistieron dirigentes políticos, funcionarios del Gobierno, jueces, fiscales, artistas populares y de la plástica, escritores, académicos, intelectuales y estudiantes, desfilaron por ante su féretro para despedirse de la única hermana sobreviviente de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas por órdenes del dictador Rafael Leónidas Trujillo el 25 de noviembre de 1960 y en cuyo honor la provincia Salcedo hoy lleva el nombre de Hermanas Mirabal. En sus memorias, el 25 de noviembre fue declarado por las Naciones Unidas como el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer.


Pero quizás el mayor juicio de valoración lo hizo Jennifer Alcántara, estudiante de tercero del bachillerato residente en San Cristóbal, quien afirmó que “con Doña Dedé no murió la última de las Mariposas, porque las Mariposas siempre van a vivir y volar en libertad”, haciendo así alusión al libro de Julia Álvarez “En el tiempo de las mariposas”, el cual tenía en sus manos.  Doña Dedé falleció el sábado último a los 88 años, después de estar bajo tratamiento médico por varios días por problemas respiratorios.


Es la madre de Jaime David Fernández Mirabal, exvicepresidente de la República y actual ministro de Deportes; además, es la madre adoptiva de los hijos de su hermana Minerva: Jesús Manolo, empresario agrícola, y la diputada Minou Tavárez Mirabal; también de Nelson, Noris y Raúl González, hijos de su hermana Patria, y de Jacqueline Guzmán, hija de su hermana María Teresa Mirabal.


Dedé fue tan valorada como sus hermanas


En vida, Bélgica Adela “Dedé” Mirabal Reyes fue tan valorada como sus hermanas mártires. Nació el 1 de marzo de 1925 en Ojo de Agua, entonces provincia Salcedo. Fue la única de las hermanas que no fue asesinada por órdenes del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Dedé vivió en la casa donde nacieron y trabajó para preservar la memoria de sus hermanas a través del Museo Hermanas Mirabal, que también se encuentra en Salcedo. Escribió un único libro titulado “Vivas en su jardín”, publicado el 25 de agosto de 2009.