sexting-telefono-300x200La práctica del sexting consiste en el envío de mensajes de alto contenido erótico a través de nuestros dispositivos. Cada vez es mayor el número de personas que admiten haber realizado este tipo de actividades. ¿Hasta qué punto comprometemos nuestra privacidad?


San Valentín es una de esas fechas donde los enamorados celebran su relación, aunque rompamos una lanza en contra del romanticismo al decir que el amor es solo química. Sea como fuere, la llegada de las nuevas tecnologías ha permitido cambios drásticos en nuestras relaciones personales, incluyendo la aparición de juegos como el sexting.


Por ejemplo, la comunicación ahora es mucho más rápida que antaño. La llegada de servicios de mensajería como Telegram o WhatsApp ha facilitado un ritmo de conversaciones nunca visto. Hablamos más a través de nuestros dispositivos móviles, y es posible que podamos estar en contacto con nuestros allegados de manera más frecuente, algo sin duda muy positivo.


Nuevas tecnologías: ¿más libertad y menor privacidad?


Las relaciones personales, en el siglo XXI, han cambiado considerablemente. Aunque es verdad que se siguen manteniendo los clásicos encuentros en bares y discotecas, el crecimiento de las redes sociales, Internet y nuevas aplicaciones móviles ha permitido que podamos conocer nuevas personas sin recurrir a los clásicos “cara a cara”. Portales de la red especializados en la búsqueda de pareja, chats o aplicaciones para ligar son muy utilizadas en el día a día.


Cada vez es más frecuente conocer a nuevas personas a través de la red


La irrupción de Internet en nuestras vidas no tiene por qué ser considerado como un factor negativo. Pero una preocupación frecuente del uso de la red es si podemos garantizar nuestra seguridad. Con la red y con los dispositivos móviles, cada vez es más recurrente que compartamos más contenido privado. Incluso hasta extremos peligrosos.


Y es que San Valentín no es solo una fecha para compartir lo enamorados que estamos. En ocasiones, la atracción por la otra persona es tan grande, que también nos dedicamos a enviarnos contenido sexual explícito. El problema no iría más allá si no fuera porque en ocasiones, lo privado se vuelve público.


Si rompemos con nuestra pareja o si nuestro compañero o compañera no es precisamente una “buena persona”, lo que en principio parecía solo un juego, puede volverse en nuestra contra con consecuencias complejas. El conocido como sexting es una práctica relacionada con el envío de mensajes de alto contenido erótico utilizando nuestros teléfonos.


El sexting es una práctica cada vez más frecuente en la sociedad


En 2012, el sexting fue aceptado en el conocido diccionario Merriam-Webster’s Collegiate. La inclusión terminológica suponía, en cierta manera, la constatación de una realidad. ¿Pero qué tan frecuente es el sexting como práctica entre la población? Un estudio realizado por la consultora Pew Research Center confirma que el sexting es muy utilizado entre las personas que usan dispositivos móviles para comunicarse con sus parejas. En particular, el número de jóvenes de entre 18 y 24 años que han practicado alguna vez sexting se ha visto incrementado del 26% de 2012 al 44% en 2013.


El año pasado, al menos el 20% de los usuarios de telefonía móvil recibieron una imagen con alto contenido erótico. Probablemente, si pertenecemos al 80% restante pensemos que estos envíos no son tan frecuentes. Sin embargo, la variación entre 2012 y 2013 también ha sido notable (pasando del 15% al 20%). Lo que está claro es que somos reacios a reconocer que nosotros enviamos mensajes eróticos, ya que en el informe de Pew Research solo lo admitió el 9% de los individuos encuestados. El aumento de la práctica del sexting resulta en cierta manera lógico, ya que también se ha incrementado el número de usuarios de usuarios de smartphones.


Somos reacios a admitir que practicamos sexting


Los resultados de este informe muestran, sin duda, que la comunicación a través de los dispositivos móviles ha aumentado considerablemente. El único pero, en mi opinión, es la utilización del contenido que enviemos. Por muy atraídos que nos sintamos por una persona, creo que es importante recordar siempre la importancia de la privacidad en nuestra vida. Por lo menos, así evitaremos sorpresas desagradables en el futuro.