imageEn el 2007, el ucraniano Maksym Yastremsky era el hacker de tarjetas de crédito más prolífico del mundo. Había robado más de 40 millones de tarjetas principalmente de minoristas ubicados en Estados Unidos. Y le había costado a las compañías de tarjetas de crédito más de 11 millones de dólares.


En el 2008 fue arrestado en Turquía después que el Servicio Secreto de EE.UU. se infiltrara en su red. Así es como lo hicieron: En retrospectiva hacia el 2004, cuando el Servicio Secreto, que se encarga de los crímenes monetarios, escuchó sobre una red criminal que usaba tarjetas de crédito robadas para comprar electrónicos de alta calidad en el área de Los Ángeles.


En lugar de atrapar a la red en el acto, ellos llegaron a un acuerdo. El líder de la red presentó a un agente encubierto del Servicio Secreto a la fuente de sus tarjetas de crédito robadas bajo el supuesto que el agente era un nuevo compañero de la red criminal. Naturalmente, la idea era subir en la cadena alimenticia y finalmente atrapar a los criminales cibernéticos en el fondo del inframundo de la piratería informática.


“Así que lo que terminé haciendo fue comunicarme a través de mensajes instantáneos y empecé a hablar con la gente en el sudeste de Asia”, dijo el agente encubierto, en una entrevista exclusiva con CNN. Como parte de la estratagema, el agente explicó que necesitaba todas las herramientas para comenzar una nueva red que usaba tarjetas falsas para hacer compras, las máquinas para hacer las tarjetas, el plástico especial para crearlas y, sobre todo, los números de las tarjetas robadas. Para estos, él estaba conectado con Yastremsky.


“Él tenía la información de tarjetas de crédito más amplia y reciente”, dijo el agente. “Con frecuencia supe de las infracciones antes que fueran reportadas. Estas personas eran mis amigos en línea y me estaban vendiendo sus nuevas bases de datos conforme las recibían directo de la violación”. Yastremsky trabajaba con una variedad de piratas para robar la información, a veces colocando programas maliciosos directo en las redes de los mayoristas.


Apenas pasabas tu tarjeta, los criminales tendrían tu información. Para solidificar la relación floreciente, y para ayudar a construir el proceso penal, se decidió que el agente se reuniría en persona con Yastremsky. Hasta entonces sus reuniones solo habían sido en línea, y a Yastremsky solo lo conocía su administrador de Internet, Maksic. “Nos reunimos varias veces en el sudeste asiático y varias veces en el Medio Oriente”, dijo el agente, quien todavía trabaja para el servicio secreto. “Era por negocios y una mezcla de simplemente ser amigo”.


Usábamos toallas, ropa de playa, pasábamos el rato en la playa, montábamos motos acuáticas, hacíamos paravelismo”. Cuando el Servicio Secreto decidió que tenía suficiente información, se tramó un plan para hacer el arresto. Se llevaría a cabo en Turquía, con la ayuda de la policía turca. El agente del Servicio Secreto y Yastremsky estaban allí juntos en un centro turístico, y el plan era ir a discotecas esa noche.


“Simplemente regresamos a casa y cuando volvimos al hotel, la policía estaba en el lugar y nos arrestaron mientras caminábamos de regreso hacia el centro turístico”, dijo el agente, quien también fue detenido para mantenerse encubierto. “Yo hice lo primero que se me ocurrió, simplemente le empecé a mentir a la policía”. El agente dijo que durante el tiempo que se mantuvo encubierto, nunca se sintió realmente amenazado. “Ellos simplemente parecían personas normales, personas que vería en la calle, la gente que vería en el metro”, dijo.


“Ninguno de ellos se veía como una figura de la mafia o el próximo gran criminal”. Yastremsky ahora cumple una condena de 30 años en una prisión en Turquía, bajo cargos relacionados con los robos de tarjetas de crédito. Desde 2008 ha habido muchos casos nuevos de robo de tarjeta de crédito, más recientemente los 40 millones de tarjetas de crédito que se comprometieron a través de una violación en Target .


Si bien parece que estos casos van en aumento, el Servicio Secreto dice que no es necesariamente el caso. “Es probablemente un sesgo decir que están llegando rápidos y furiosos”, dijo Ed Lowery, jefe de la división de investigación criminal en el Servicio Secreto. “Resulta que tenemos tres que recientemente han cobrado relevancia en la historia actual”.