bocinasSegún la Organización Mundial de la Salud (OMS) la contaminación sónica provoca graves daños a la salud


La vida del dominicano transcurre entre el ruido de guaguas anunciadoras, plantas eléctricas, bocinazos en las calles, “disco light”, motores sin “mufler” y equipos de música en colmadones, “drinks” y vehículos que ensordecen a cualquier hora del día y la noche. A pesar de que desde el año 2003 existe una Norma Ambiental para la protección contra el ruido, dentro de la Ley 64-00, de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que establece los límites de las fuentes de ruidos en las zonas residenciales; y una resolución del Ayuntamiento del Distrito Nacional que data de hace 24 años, ninguna son aplicadas por las autoridades competentes.


Hasta ahora, sólo existen esfuerzos aislados por parte de algunas instituciones, que como el Ministerio de Interior y Policía, esporádicamente se incauta de bocinas en establecimientos de diversión nocturna, pero que resultan insuficientes para combatir la contaminación sónica que atenta contra la salud física y emocional de la población.


Otras entidades facultadas para controlar los ruidos como los ayuntamientos, gobernaciones provinciales y destacamentos policiales, omiten su responsabilidad en la mayoría de los casos y se hacen de la vista gorda ante las denuncias de los afectados.


Una ley incumplida


Las disposiciones contenidas por las normativas legales no sólo establecen límites a los ruidos causados por los equipos de música que superen los 50 decibeles, sino que va más allá, y ordena la colocación de silenciadores a las plantas eléctricas de emergencia, a los vehículos de motor y a las motocicletas.


Igualmente, se restringe la operación de equipos de construcción, demolición y reparación de obras públicas y privadas, de lunes a sábado, en horario de 7:00 de la noche a 7:00 de la mañana. En el caso de que operen en horario nocturno, domingos y días feriados, la ley manda a solicitar una autorización del Ministerio de Medio Ambiente.


También está prohibido sonar alarmas en vehículos y edificaciones durante más de diez minutos consecutivos y tocar innecesariamente bocinas de cualquier vehículo de motor en las vías públicas, en áreas de tranquilidad o residenciales, excepto en los casos que sea como señal de advertencia de peligro o emergencias.


El uso de sirenas en vehículos particulares,que no sean los policiales, ambulancias, bomberos u otros vehículos oficiales, está censurado. La Ley establece que ninguna persona podrá vender productos pregonados mediante el uso de sistemas de amplificación en áreas residenciales.


En el caso de sistemas de altoparlantes o bocinas instaladas fijas o en vehículos, que excedan los límites, también está prohibido.


Obligados a inspeccionar


De acuerdo con este reglamento, el Ministerio de Medio Ambiente está obligado a realizar visitas e inspecciones para verificar el adecuado cumplimiento de las citadas disposiciones. Asímismo, podrá efectuar, por su cuenta o a través de otras instituciones, controles selectivos a los vehículos en las vías públicas.


Riesgos para la salud


La Organización Mundial para la Salud (OMS) alertó que el del ruido produce efectos sobre el sueño, interferencias en la comunicación oral, perturbaciones en el individuo, daños cardiovasculares, reducción de la actitud cooperativa y un aumento en el comportamiento agresivo. La entidad señala que hay evidencias de que una exposición a un nivel de ruido de 45 decibeles produce un incremento en el periodo de latencia del sueño originando un estado de cansancio crónico en los individuos expuestos que puede afectar al ámbito laboral disminuyendo la capacidad para el trabajo.


El ruido, incluso a bajos niveles, produce un sentimiento de rechazo hacia el agente estresante, que se traduce en una serie de reacciones conductuales tales como irritabilidad, labilidad emocional o ansiedad. También aumenta los niveles de cortisol produciendo un aumento de la frecuencia respiratoria, alteraciones digestivas y cardiovasculares.


Ordenan controlar ruidos durante el feriado


En días pasados, el Ministerio de Medio Ambiente instruyó a las direcciones provinciales de Protección Ambiental a controlar los niveles de ruidos que generan los centros de expendios de bebidas alcohólicas durante las festividades navideñas. Asimismo, el ministro Bautista Rojas Gómez, anunció la conformación de comités provinciales “Anti-Ruidos” para supervisar y controlar el ruido y de este modo garantizar la tranquilidad ciudadana.


15 sonómetros: Promesa Medio Ambiente anunció la puesta en marcha de un programa a nivel nacional para combatir el problema.