A fines de diciembre, la ciudad rusa de Volgogrado fue escenario de dos cruentos atentados. El primero fue perpetrado en la estación de trenes por un kamikaze que hizo explotar una bomba cuando pasaba por el detector de metales ubicado en la entrada principal del lugar. El segundo fue contra un trolebús en los suburbios. En total, dejaron un saldo de 34 muertos.


Las cámaras de seguridad registraron toda la secuencia del primer ataque, desde el momento en que el terrorista ingresa a la estación, cuando se lo puede ver notablemente nervioso, hasta que hace estallar los explosivos en el interior. La filmación fue difundida días atrás por el portal ruso Life News. Hasta ahora, sólo se había podido ver la explosión desde afuera.


En un principio, el atentado en la estación de trenes de Volgogrado había sido atribuido a una integrante de las Viudas Negras del Cáucaso, jóvenes musulmanas que se inmolan en venganza por las muertes de esposos, padres o hermanos provocadas por las operaciones antiterroristas que Rusia lleva a cabo en regiones como Chechenia o Daguestán.


Sin embargo, la grabación demostró que el atacante -que causó la muerte de 18 personas y dejó a otras 40 heridas- era un hombre. El segundo atentado también fue perpetrado por un hombre.


Volgogrado, conocida en la época soviética como Stalingrado, fue el escenario, en octubre del año pasado, de otro atentado suicida, aunque en esa ocasión la terrorista sí fue una viuda negra, vinculada a los islamistas que luchan contra el ejército ruso en la región del Cáucaso Norte. El ataque, en el que murieron siete personas, fue contra un autobús.