curas-homosexualesSANTO DOMINGO.- La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) consideró hoy que el aborto, los anticonceptivos y las uniones del mismo sexo, representan una amenaza para la familia y la persona, al tiempo que expresó su preocupación por la violencia intrafamiliar y el aumento de los divorcios.


En su carta con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia, el próximo 21 de enero, titulada ‘Familia cristiana: vive y proclama tu fe’, la CED dijo que “la promoción de grupos interesados en imponer por diversos medios, incluso mediante legislaciones, prácticas contrarias al ser de la familia y de la persona, y por tanto al plan creador, como el aborto, los anticonceptivos y las uniones del mismo sexo, no deja de ser una fuerte tentación para familias débiles en la fe”.


De acuerdo con los obispos, “la frecuencia de los divorcios y separaciones conyugales, siempre traumáticos para los hijos, es el principal desafío al que nos enfrentamos en la época actual”. “El acelerado cambio de época ha traído grandes aportes, pero también inversión de valores”, según la carta, en la que los obispos subrayaron que “las familias están bombardeadas por novedades diversas sin referencias éticas. Nos llegan valores y antivalores”.


Los religiosos se mostraron preocupados por el hecho de que en el país existan “muchas familias incompletas, donde el padre o la madre carga con la vida de la familia, asumiendo una doble función en el hogar y expuesto a nuevas uniones sentimentales que pueden crear desequilibrios y conflictos internos”.


“Van penetrando estilos de vida que no siempre ayudan al crecimiento humano. Avanza la separación y el divorcio; crece el deseo de una vida fácil, sin compromiso, sin sacrificio, hedonista; a veces por egoísmo se limita el número de hijos, hasta verlos como un peligro que amenaza; la pobreza extrema que separa matrimonios y familias; la ausencia temporal o definitiva en el hogar del padre o la madre o de ambos”, argumentaron en la carta.


A todo esto se agregan, según indicaron, “los embarazos en adolescentes, inmaduras para la misión materna”. Asimismo, la violencia intrafamiliar “con los dolorosos feminicidios y suicidios causando orfandad y traumas de difícil reparación en los hijos”, mientras aumentan las separaciones y divorcios “destruyendo hogares con sus negativas consecuencias”. “La falta de fuentes de trabajo para los padres, madres e hijos jóvenes, agravada por el creciente costo de la vida, genera tensiones por la falta de comida, medicinas, vestido, vivienda digna, educación y descanso”, prosiguieron en la misiva.


Por otra parte, los obispos propusieron una educación sexual “realizada con seriedad, ajustada a la moral y a la verdad; respetando la edad y las etapas del desarrollo del ser humano e impartida por personas capaces y maduras”. Según la CED, “corresponde al Estado y a todas las instituciones de la sociedad ofrecer a las familias los medios adecuados para que pueda cumplir su rol fundamental a favor de la misma sociedad”. “Debe continuarse el esfuerzo por el fortalecimiento de la educación escolar pues contribuye al bienestar y a la misión de la familia, afianzando los valores iniciados en el hogar”, señaló.EFE