El presidente de Ucrania, Viktor YanukKIEV, Ucrania (AP) — El abrumado presidente de Ucrania, Viktor Yanukovych, se ha tomado una licencia por enfermedad en momentos que la crisis política del país no muestra señales de solución y no queda claro hasta qué punto participará en los esfuerzos para resolverla.


Un comunicado publicado en el portal de Internet de la presidencia indicó el jueves que Yanukovych se tomó licencia por una enfermedad respiratoria aguda con fiebre alta. No se informó cuánto tiempo pudiera estar de licencia o si podría trabajar. El anuncio causó reacciones de escepticismo e incluso se habló de que es un ardid para sacarlo del poder.


“No recuerdo declaraciones oficiales sobre los resfriados de Yanukovych. Pero recuerdo bien que el 19 de agosto de 1991, el vicepresidente de la antigua USSR Guennadi Yanayev anunció la seria enfermedad de Mijaíl Serguéyevich Gorbachov”, escribió el comentarista político Vitaly Portnikov en su página de Facebook.


La supuesta enfermedad de Gorbachov fue reportada mientras los comunistas intransigentes que se oponían a sus reformas intentaron un infructuoso golpe de estado en su contra. Yanukovych está bajo una fuerte presión tras dos meses de grandes protestas que piden su renuncia, la celebración de elecciones anticipadas y otras demandas.


En una serie de movimientos encaminados a solucionar la crisis, esta semana el Parlamento votó por eliminar las leyes que impiden las manifestaciones. Yanukovych debe firmar formalmente esa anulación y no está claro si lo hará durante su licencia por enfermedad. También aceptó la renuncia de su primer ministro. Pero los manifestantes dicen que estos cambios son insuficientes.


El miércoles por la noche Yanukovych concurrió al Parlamento antes de que se aprobara una medida que ofrece amnistía a algunos de los detenidos en los dos meses de protestas, pero sólo si los manifestantes desalojaban la mayoría de edificios que están ocupando. La oferta fue bien recibida por la oposición. Sin embargo, la oposición ve los arrestos hechos durante las protestas —328, según el conteo de un legislador— como fundamentalmente ilegítimos.


“¿Este es un acuerdo o son ellos prisioneros políticos?”, dijo Artem Sharai, de 30 años, y quien participaba en una manifestación en la Plaza de la Independencia de la capital Kiev. Las manifestaciones comenzaron después de que Yanukovych rechazara un esperado acuerdo para profundizar los lazos con la Unión Europea, pero rápidamente se transformaron en una serie de descontentos por la corrupción, el abuso policíaco y la parcialidad de los tribunales.