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NUEVA YORK. AFP.  Las principales potencias mundiales llegaron ayer en Nueva York a un acuerdo sobre los “principales puntos” de un futuro proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la destrucción de las armas químicas de Siria.


El proyecto de resolución autorizaría la consideración de sanciones en el marco del Capítulo VII de la Carta de la ONU si el presidente Bashar al Asad no cumpliera un plan de desarme ruso-estadounidense, dijeron diplomáticos a la AFP.   Un diplomático ruso dijo que “las discusiones no habían terminado sobre algunos puntos esenciales”, pero no dio más detalles.


Las negociaciones concernían hasta ahora a la mención o no en el texto del capítulo VII de la Carta de la ONU. Rusia se negaba a hacer cualquier referencia a ese capítulo, que permite obligar a un país a plegarse a una decisión del Consejo de Seguridad.


En la reunión en la que se llegó al acuerdo, realizada a instancias del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, participaron los embajadores de los cinco miembros permanentes del Consejo (China, Estados-Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia).


El proyecto de resolución aún debe ser entregado a los otros diez países miembros del Consejo de Seguridad antes de ser sometido a votación.   Durante la reunión en la sede de la ONU, el secretario general y los demás participantes destacaron “la importancia de redoblar los esfuerzos para resolver la crisis humanitaria en Siria y en los países vecinos”, según el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.


Según la ONU, más de dos millones de sirios huyeron hacia países limítrofes, la mayor parte a Líbano, y alrededor de seis millones se desplazaron dentro del país.


El presidente libanés, Michel Sleimane, lanzó el martes en la tribuna de la ONU un llamado instando a los “países amigos” a ayudar a Líbano a soportar la “pesada carga” de cientos de miles de refugiados sirios.   Gran Bretaña anunció ayer que entregaría 160 millones de dólares  en ayuda a los refugiados sirios