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Mao.-Los padres de la joven estudiante de medicina Rafelina Taverás Jiménez que murió en medio de una cirugía en una clinica de esta ciudad, sometieron por ante el Ministerio Público de Santiago a los médicos y el centro asistencial, ante lo que definen como mala práctica y ejercicio cuasi clandestino de esa especialidad.


Rafael Tavera y Teodora Jiménez se querellaron contra los galenos, Rafael Pichardo, Juan González y el anestesista Richard Espejo, a quienes responsabilizan de mala práctica médica, lo que causó el deceso de la joven el pasado domingo 25 de agosto.


En rueda de prensa realizada en Santiago, los padres, otros familiares y la jurista Menea Martínez Colón, expresaron que esperan que el Ministerio Público en esa ciudad, realice una profunda investigación del caso, para que se determine la mala práctica profesional y se impongan las sanciones correspondientes.


Dijeron que reunieron el dinero a su hija para una reducción de senos, ya que tenía molestias en las espaldas por su tamaño, pero que el cirujano Rafael Pichardo le hizo varias intervenciones juntas, que implicó succiones en la espalda, los glúteos, el vientre y hasta corte en la zona pélvica.


“Rafaelina fue sometida a un proceso quirúrgico mayor al que un cirujano experimentado realizaría en diferentes etapas, para asegurar el éxito de la operación y no arriesgar la vida del paciente”, expresan los esposos adoloridos.


Precisan que el hecho de hacer la operación domingo en la mañana, da cierto grado de clandestinidad, por no ser Pichardo un cirujano plástico, ya que no era algo de emergencia y donde los especialistas están descansando.


La fiscal de Valverde, Sonia Espejo, se inhibió del caso ya que tiene parentesco con el anestesiólogo Richard Espejo, y dejó en manos de la Procuradora de la Corte de Apelación de Santiago, Vielka Calderón, la decisión de designar a otro Ministerio Público para las investigaciones.