PENSIONADOSLa directora de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social (DIDA) dijo este lunes que están trabajando para eliminar la inequidad que existe con los pensionados en el país.


“Ese es uno de los grandes problema que tiene el sistema, es una gran inequidad y estoy totalmente convencida que en estos momentos eso se está acometiendo, porque los más desprotegidos son todos esos servidores públicos que se pasaron 30, 40 años trabajando en el Estado y que ahora están en sus casas”, expresó Nélsidad Marmolejo, encargada de la DIDA.


Indicó que muchos servidores públicos se quieren pensionar, pero no se atreven porque se quedarán sin salud.


“Usted sabe que a esa edad es que uno más necesita el servicio de salud”.


Argumentó que cuando comenzó el Seguro Familiar de Salud en el 2007, el Poder Ejecutivo dispuso de fondos para los servidores públicos que en ese momento no serían beneficiados con el sistema de salud.


“Se hizo un censo para saber cuántas personas estaban en esa situación en ese momento y el Poder Ejecutivo otorgó un fondo especial para que esos que no habían cotizado, fuesen beneficiados con su seguro médico. Habían como 74 mil personas que estaban fuera y en ese momento se cubrió”, expresó.


Puntualizó que esas personas que entraron, que por ley tienen derecho a tener una pensión, no se les está dando.


“Porque se está creyendo que es el Estado que debe seguir dando dinero para que se les pague la salud a esas personas”, indicó.


Al ser entrevistada en El Despertador, del grupo SIN, Nélsida Marmolejo que hay una inequidad, una injusticia con esos pensionados.


“Qué es lo que se plantea, que el dinero para todos esos pensionados ya ellos lo pagaron y está en los fondos de la salud, que ahora se cogió parte de eso para aumentarles a las ARS, o sea no hay dinero para la salud de los afiliados, pero si hay para hacer aumentos. Si hay desequilibrio financiero no va a ser por los pensionados que están ahí sin servicios de salud, es deprimente”.


Muchos no llegaron a utilizar el servicio de salud porque dependen de sus hijos, se murieron y muchos continúan trabajando porque no quieren ser pensionados para mantener sus seguros médicos.