8a68ccb640Estados Unidos continúa este sábado los preparativos para una acción contra Siria, a pesar del bajo nivel de apoyo y las dudas expresadas por militares retirados y en servicio activo sobre las ventajas de esa operación.


En el plano interno, las encuestas más recientes señalan que alrededor de 80 por ciento de los estadounidenses estiman que para realizar un ataque contra la nación árabe el presidente Barack Obama debe contar con el apoyo del Congreso, que reinicia sus sesiones el 9 de septiembre próximo.


El presidente Barack Obama está también bajo la presión del legislativo, y en ese sentido el líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, expresó la víspera la posibilidad de interrumpir el receso de los legisladores y realizar una sesión anticipada de ese órgano para analizar la crisis.


De producirse dicha acción militar, sería la primera vez en más de tres décadas que un mandatario norteamericano realiza una agresión contra una nación extranjera sin un apoyo amplio de sus aliados, ni siquiera del Reino Unido, su habitual socio incondicional. Solo Francia ha expresado su decisión de apoyar una eventual operación bélica contra la nación árabe.