cuart


Las condiciones de deterioro que presenta el destacamento de la Policía Nacional en el municipio de Tamayo son deplorables.


Se trata de una vieja casa alquilada donde cinco o seis agentes tienen que hacer frente a las carencias del local para intentar cumplir la misión de proteger la población de Tamayo, que alcanza casi los 10 mil habitantes.


Este destacamento carece de servicios básicos primordiales, tales  como buena iluminación interna, suministro de agua potable, así como unidades motorizadas para realizar las labores de patrullaje.


El piso está inservible, mientras que el techo de zinc está lleno de agujero, lo cual obliga a los agentes a mover sus camas de lugar cada vez que llueve.


Mientras que las paredes laterales están prácticamente en el suelo, ya que las tablas, con el tiempo, se han caído, al punto de que el lado izquierdo solo se sostiene por la pared de una estación de gasolina ubicada al lado.También se  observó que faltan abanicos o un sistema de ventilación adecuado para que los agentes puedan soportar el calor, además de que las camas están en muy mal estado.


Los propios agentes están preocupados por la inseguridad del lugar, que  tampoco tiene un espacio adecuado para la recepción de querellas y denuncias de parte de los ciudadanos y la cárcel preventiva es de una sola celda,  carece de espacio y de higiene.Munícipes de Tamayo califican la situación  como una vergüenza, ya que la parte frontal se nota en franco deterioro y en el interior los techos de madera se caen a pedazos.


“Es insólito que a estas alturas Tamayo tenga un destacamento con semejantes condiciones, además es una vergüenza para esta población”, dijo el dirigente comunitario Felipe Méndez.Teresa Peláez dijo que es una desconsideración hacia la comunidad y un abuso de la jefatura policial, mantener a los agentes en el lugar con condiciones tan indignas.