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La tecnología abre puertas. La economía las cierra. Ocho años después de que el país  iniciara el despegue hacia una gradual apertura de cielos, cuando las distancias desaparecen con aviones a velocidades subsónicas y cohetes  compiten por tocar suelos planetarios, nuestra posibilidad de viajar encuentra valladares.


Las tarifas aéreas se dispararon como cohetes con alzas de precio que cercan el horizonte, reforzando nuestra insularidad, levantando barreras al turismo en tiempos en que agencias de viaje promueven “turistear en la  luna”.


Una furtiva y desmesurada escalada   que  sobrepasa el 50 y 60%   desestabilizó el mercado aéreo nacional en 2013, con precios inasequibles  para la mayoría de los dominicanos. Pocos disponen de RD$25 mil a RD$35 mil para un vuelo de ida y vuelta a Nueva York, menos aún  RD$85 mil o  RD$120 mil para ir a  España, y RD$55 mil para viajar a Brasil, tarifas en clase económica con variaciones según  tiempo de compra y escalas.


En la estructura de costos de los boletos aéreos intervienen varios componentes: precio del avtur -combustible de avión-, impuestos, los más lesivos, tasa  del dólar, entre otros. Pero las recientes alzas han sido determinadas fundamentalmente por prácticas monopólicas de aerolíneas tras lograr hegemonía en algunas rutas.


Esas y otras distorsiones en la competencia perjudican a usuarios por la condición privilegiada de  aerolíneas con poca o ninguna competencia en los mercados de España,  Puerto Rico  y parte de  Sudamérica.


Exorbitante. El alza de precios ha sido desproporcionada en las rutas hacia Madrid y Puerto Rico, al quedar con un solo proveedor de vuelos. Por ejemplo, un boleto Santo Domingo-Madrid con salida el  15 de agosto y regreso el 30 de ese mes, se cotiza en Air Europa en  1,899.53 euros, equivalentes a RD$104,095.00.


En primera clase los precios  sobrepasan los dos mil, tres mil y cuatro mil euros. Un tique con fecha similar vale 4,108.66 euros, o sea, RD$225,157.00.


Cielos abiertos. Con la política de cielos abiertos, parcialmente adoptada  acorde con esquemas de desregulación y liberalización  de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI),   el país comenzó a desplegar las alas de la aeronáutica.


Bajo esos lineamientos, desde 2005 se sigue un modelo de transición, un proceso de apertura  y flexibilidad hasta situarse en la “sexta libertad del aire” en vuelos de pasajeros, carga y correo, combinadas,   y la séptima libertad,  exclusivamente en carga.


Este modelo, aún con ciertas regulaciones, ha beneficiado con una mayor conectividad, más frecuencias y conexiones directas. Conquistados nuevos mercados, numerosas aerolíneas surcan los cielos dominicanos. En el primer semestre de 2013 se registraron  57 operadores regulares con 4,785,403 pasajeros, y 66  chárter que transportaron 714,181, para un total de 5,499,584.


Sin embargo, la ampliación de la cobertura y liberalización de las tarifas, regidas por  oferta y  demanda, no genera un descenso en los precios. Aerolíneas alegan altos costos operacionales, pero el incremento experimentado dista bastante de la proporción del alza a los pasajes.


Expertos opinan que históricamente el combustible ha sido el factor más determinante en la rentabilidad de las aerolíneas, pero últimamente ha estado relativamente estable y  no parece ser causante del alza, que más bien obedece  a la tendencia  a la consolidación de la industria aérea y  reducción de la competencia en algunas rutas.


La reducción de la tasa de ad-valorem al avtur de 16 a 6.5% con la reforma fiscal de 2012,  aligera el peso de otros  componentes directos e indirectos que inciden en el precio de ese combustible, como el tipo de cambio y precio de paridad.


Hasta abril  existía una competencia que,   aunque no siempre sana, frenaba aumentos desmedidos. La escalada ocurrió en mayo, un mes después de retirarse  dos aerolíneas de larga data en el país: Iberia, que  cubría la ruta Santo Domingo-Madrid, y otros destinos de Europa, y American Airlines,  que descontinuó la ruta Santo Domingo-Nueva York, además de San Juan de Puerto Rico, que servía American Eagle.


Convertido en único suplidor, Air Europa elevó desmesuradamente su tarifa a Madrid, como estableció  un estudio de la Junta de Aviación Civil (JAC), efectuado días después del alza:


__El precio del boleto aéreo hacia Madrid a través del Aeropuerto Internacional de Las Américas se sitúa en un valor medio de RD$93,832.00. Por Punta Cana es inferior  en -59.1%.  El precio promedio  hacia Madrid en rutas con al menos una escala desde este aeropuerto cuesta aproximadamente -9.7% por debajo del vuelo directo.


__ Los boletos  hacia otros puntos en Europa resultan mucho más económicos que volar a Madrid.  Un vuelo cotizado desde España con salida hacia Cancún y otro a Santo Domingo, están en 629.98 euros y 1,061.07 euros, respectivamente.


En España,  portal dominicano en Europa, los altos precios lesionan sobre todo a la gran diáspora criolla, afectados además por la crisis económica.


Hacia Madrid solo  hay vuelos directos vía Santo Domingo y Punta Cana.  Días antes del alza, usuarios reportaron tarifas de  ida  y vuelta hacia la capital española que apenas rebasaban los RD$40 mil o  RD$50 mil. A uno de ellos Air Europa le cotizó en marzo un  boleto   en RD$52 mil por  Las Américas, y en RD$39,600 por Punta Cana.   En mayo,  el mismo vuelo desde Santo Domingo valía en   esa aerolínea RD$63 mil.


La escalada siguió, y al alza se suma el déficit de cobertura. Air Europa vuela a España, Inglaterra y otros países europeos, pero no tiene toda la conectividad de Iberia en Europa y otros continentes. Sin esas  conexiones, se hacen  incómodas escalas en otros destinos.


Nueva York.  En el mercado de Estados Unidos, Nueva York es la plaza con mayor flujo de pasajeros, otra puerta  al turismo. American lo cubría desde esa urbe a  Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, La Romana y Punta Cana,  rutas descontinuadas, así como  San Juan, Puerto Rico, que servía American Eagle.


Delta, JetBlue  y otras líneas de EEUU aumentaron sus vuelos, también las tarifas. JetBlue incrementó sus frecuencias  por Punta Cana, La Romana y Santiago, también vuela a San Juan, Puerto Rico, hacia donde hasta abril  un ticket  no sobrepasaba   RD$20 mil, hoy superado con creces, más costoso en algunos casos que viajar a Miami.


El incremento sorprende en verano cuando abundaban ofertas de bajo costo. Desde  hace  18-24 meses son cada vez menos, una  tendencia  acentuada en 2013. En temporada baja implicaban  un  ahorro de hasta  40%, con un mes de antelación al vuelo.


Sudamérica.  El mercado sudamericano, al que recién se integra la aerolínea brasileña Gol, tiene un suplidor dominante, Copa, en rutas con poca competencia, entre ellas  Panamá,  importante  por  el tráfico comercial en la zona franca.


Los controles se extienden a rutas contiguas. De Panamá se conecta México, Cancún, Centro y Sudamérica.


Sea Panamá, Nueva York o Madrid, muchos viajeros esperan que  pase el “mal tiempo” para volar, que los precios retomen niveles aceptables.


1. Política aéreo-comercial
Hasta 2004,  la aeronáutica de RD se regía por un esquema tradicional, una política proteccionista con tarifas y  capacidad operativa reguladas, con  derechos de tráfico  limitados a la  3ra y 4ta libertad, generando deficiente conectividad.


2. Liberalización
A partir de 2005, la  JAC concertó acuerdos  de apertura de cielos abiertos hasta 5ta libertad, y hoy, bajo un enfoque de plena liberalización para ampliar la conectividad y acceso a los mercados, ha suscrito 42 convenios de servicios aéreos, de los que 26 han sido revisados.


3. Tarifas
Mediante los compromisos asumidos, se concede a los operadores aéreos nacionales y extranjeros la facultad de fijar libremente las tarifas del servicio,  sin detrimento de lo estipulado en el artículo 214 de la Ley 491-06 de Aviación Civil. La autoridad aeronáutica puede intervenir en los casos en que determine  prácticas discriminatorias o desleales que obstaculicen la libre y sana competencia.


JetBlue-American


Cuando se autorizó a JetBlue a operar en el mercado nacional en 2005,  se hizo con la esperanza de que la competencia generara un descenso en las tarifas.
Como arolínea  “low cost”, de bajo costo, era lo que prometía. Y así lo hizo, ofertando asientos en el mercado libre   sin  restricciones del tiempo de compra. Trabajaba con oferta y demanda,  si tenía asientos vacíos los vendía sin penalización, aún  fuera el mismo día del vuelo.  Con  tarifas económicas, junto a su puntualidad y trato afable, conquistó el mercado dominicano, quitando en 2011 la primacía a American, que  perdía calidad en el servicio. De 104,700 pasajeros transportados en 2005, JetBlue pasó en 2011 a 1,747,367, y en enero-junio de 2013 a 728,130.


Se presumía que  mantendría su estructura, las bajas tarifas. No ha sido así. Cambió su esquema, ahora tiene una posición dominante en el mercado,  ocho vuelos a Nueva York, y sin competencia hacia San Juan,   Puerto Rico.


Representantes de agencias de viaje afirman que esos parámetros ya  no existen con JetBlue, que para el mercado de EEUU aun opera como aerolínea de bajo costo, pero no en RD, donde   ya  tiene sus asientos regulados, tarifas en alza tras marcharse la competencia.


Sostienen que las  aerolíneas de EEUU, incluida JetBlue, se pusieron de acuerdo para regir precios, y así  no hay competencia, es como si fuera una sola, son prácticas oligopólicas. Con tarifas   segmentadas, catorce, siete y tres días antes del vuelo, si  faltan dos o tres días penalizan aunque el avión esté vacío. Ese  esquema  rige   para Nueva York,  Miami, Los Ángeles, Las Vegas y otros destinos de EEUU.