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El taxista dominicano Moisés Martínez, de 52 años, acusado formalmente de asesinato en segundo grado y homicidio no premeditado, enfrenta una condena de entre 25 años a cadena perpetua por la muerte y descuartizamiento de su exmujer la dominico guatemalteca Jahaira Reyes, de 29 años.


Según las investigaciones, Martínez metió el cadáver de la mujer en un tanque plástico, de los usados para enviar comida y artículos a la República Dominicana y otros países de El Caribe.


Allegados al acusado dijeron que Martínez estaba tan obsesionado por la mujer que “hasta la cortó las nalgas” y las metió en un bote de basura más pequeño, volviendo poco después frente al edificio 1356 de la avenida Walton en El Bronx, escena del crimen.


Se detalló que el chofer, que era la unidad 74 de la base Firts Class Diplo, tenía la intención de entrar al apartamento a buscar el tanque donde había metido el cuerpo desmembrado para tratar de tirarlo en una zona solitaria de la ciudad.


“La noche del crimen, Moisés, que es diabático, se la pasó bebiendo y su conducta se notaba completamente alterada”, añade el informe. La policía dijo que el taxista fue arrestado frente al edificio después que patrulleros notaron que estaba actuando sospechosamente a las 6:30 de la mañana.


Cuando lo detuvieron y lo interrogaron confesó el asesinato y fue él mismo quien llevó a los policías al apartamento.


El taxista dominicano fue instruido de los cargos en la Corte Suprema de El Bronx después de ser procesado en cuartel 44 de El Bronx. Las versiones respecto a las relaciones de la pareja, son disímiles. Mientras, alegan que el chofer y Reyes se la pasaban escenificando discusiones domésticas y que él era extremadamente posesivo y celoso, otros sostienen que por el contrario, se le veía muy tranquilo.


Jesús Ulloa, otro dominicano que es el superintendente del edificio donde Martínez asesinó a Reyes, dijo que nadie que conociera a la pareja podría pensar jamás que el hombre cometería semejante crimen.