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PEDERNALES.-   Militares y civiles iniciaron ayer en esta zona el cierre de  la frontera con la colocación de una empalizada en unos dos kilómetros, para evitar el cruce de ilegales, así como de burros, caballos, chivos y otros animales.


La labor fue encabezada por miembros de la Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), con la finalidad de hacer un cierre total de la frontera en una extensión de dos kilómetros con alambres de púa y postes, a fin de evitar acciones contra los militares dominicanos, debido a los  acontecimientos de los últimos días, donde guardias han caído producto de agresiones de haitianos y dominicanos.


La medida, según informó una fuente del Cesfront, busca principalmente contrarrestar el cruce ilegal diario de haitianos por la frontera.


Funcionario haitiano


La acción provocó el rechazo del supervisor del Ministerio de Planificación de Puerto Príncipe, Andreu Sabad, quien dijo que si República Dominicana toma esa medida contra los ilegales, será algo de la competencia de los organismos internacionales.


“Eso se lo dejamos a los organismos internacionales”, declaró Sabad durante  un cónclave en Anse-au-Pitre,  ayer martes.


Según los entendidos en relaciones bilaterales internacionales, las declaraciones de Sabad son peligrosas.


Una fuente que participó en el encuentro  donde Sabad ofreció sus declaraciones, dijo que éste  exhortó a los haitianos del sudeste a que tomen conciencia de que República Dominicana no tiene calidad  para obligarlos a comprar lo que el Estado haitiano no quiere.


Sostuvo que Haití importará desde  República algunos productos que no estén en capacidad de producir en esa nación, pero sobre todo que  convengan a los haitianos y no a los dominicanos.


“’El Estado y la República Dominicana no tienen derecho a obligarnos a comprar lo que el Estado (Haití) no quiere”, dijo Sabad, frente a cientos de haitianos.


Las declaraciones del funcionario frente a sus compatriotas se produce en momentos en que se anunció no solo la disposición de no adquirir plásticos, huevos, pollos, harina, también cebolla y que están en carpetas para su veda.


Por su parte, dominicanos comerciantes de esta zona fronteriza manifestaron que el Gobierno debería conversar con las autoridades haitianas a fín de que se resuelva la veda impuesta por los haitianos a diversos productos que afecta el comercio local.


Así mismo  amas de casa, motoconchos y comerciantes  no están de acuerdo con el cierre de la frontera, tras entender que es preferible buscarle solución binacional, debido a las relaciones que por años se ha vivido entre habitantes fronterizos.