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La policía acusó anoche al taxista dominicano Moisés Martínez de 51 años y chofer de la unidad 74, en la base First Class Diplo de El Bronx, por el asesinato de su esposa, Jahaira Reyes, de 29 años, también dominicana y quien era una oficial de tránsito en el Departamento de Policía (NYPD).


El conductor es acusado de desmembrar el cadáver de la mujer después de asesinarla e introducir sus restos en un tanque plásticos de los frecuentemente usados por los dominicanos para enviar comida y artículos a la República Dominicana.


La Federación de Taxistas del Estado de Nuevas York deploró el caso y calificó al acusado de ser “un hombre bueno y tranquilo”.


El cuerpo de la agente de tránsito que sólo llevaba un año como oficial en esa área del NYPD, fue hallado alrededor de las 6:15 de la mañana de ayer domingo, dijeron los investigadores.


Martínez fue arrestado mientras estaba en el interior de su unidad, un Lincoln Town Car color vino que había aparcado frente al edificio 1356 de la avenida Walton y la calle Elliot Place, donde cometió el asesinato.


La pareja, compartía un apartamento en el primer piso. El crimen ha conmovido a los residentes del edificio 1356 de criaba criando los niños. Detalles específicos del homicidio no fueron revelados de inmediato. Vecinos dijeron que con frecuencia escuchaban discusiones y peleas domésticas entre Martínez y Reyes.


Los investigadores no dejaron en claro si el taxista fue arrestado respondiendo a llamadas de vecinos, pero se dijo que fue ubicado en las inmediaciones del edificio. Tampoco se aclaró si la pareja, que aparentemente estaba separada, se había divorciado.


Los niños estaban de visita en La Florida donde reside su abuelo materno. Reyes había ingresado hace un año a la policía de tránsito. Los menores no fueron identificados por las autoridades.


Conocidos de la pareja dijeron que el taxista Martínez, estaba cegado por los celos. Máximo Peña, un compañero de base de Martínez dijo que el acusado, se estaba comportando de forma “extraña” en los últimos días. “Creía que ella lo engañaba”, agregó Peña.


El cadáver de la víctima no mostraba signos de descomposición y fue transportado a la Oficina del Médico Forense para la autopsia oficial y determinar cómo la mató.