corrEl exsoldado Seth Froom recuerda vívidamente cuando fue asaltado con un arma en su propia casa en 2011. Con su cara al piso y un iPhone en su mano, vio indefenso cómo su casa era saqueada.


“Sigo pensando que hubiera podido detener esto”, dijo Froom. Dos años después de ese evento traumático, Froom y su compañero de clases Sean Simone inventaron una solución que tiene el potencial de hacerles ganar millones: un estuche de iPhone que es también un arma de electrochoques.


Si se le pone el dispositivo a alguien puede emitir un choque eléctrico que causa una gran incomodidad, que va desde un dolor leve hasta uno extremo, dijo Simone. Para prevenir la descarga accidental, los usuarios primero tienen que activar dos interruptores de seguridad y luego presionar un botón de activación, dijo.


Yellow Jacket, la compañía que Simone y Froom fundaron, ha vendido miles de estuches desde febrero a través de tiendas y en su página web. Los estuches, que se venden a 139.99 dólares cada uno, no son vendidos en los estados en donde las armas de electrochoques están prohibidas, y los compradores deben ser mayores de 18 años para adquirirlos. Los estuches encajan en los modelos de iPhone 4 y 4S y vienen en negro, blanco, rosado y amarillo. Más opciones saldrán a la venta durante este año.