autoRecibí un correo electrónico hace unas semanas de un investigador que vive en Los Ángeles, a quien quería entrevistar. “Espero estar de vuelta antes de las 4pm”, decía. “Claro que si tuviera un auto volador, podría evitarme la congestión del tráfico de la ciudad y volver más pronto”.


Una respuesta inusualmente imaginativa, a primera vista. Pero de hecho, era muy apta pues sobre lo que quería hablar con él: el futuro del transporte personal. Se trata del catedrático Mario Gerla, quien estudia la congestión de tráfico, polución y transporte inteligente en la Universidad de California, Los Ángeles.


Muchos de nosotros hemos soñado con una máquina voladora personal que nos saque de los exasperantes atascos de tráfico y nos deposite frente a nuestros hogares. Con los recientes avances en materiales, fuentes de energía y automatización, esos sueños podrían ser realidad más pronto de lo que pensamos.