secuestroEn los años que siguieron a la desaparición de la adolescente de 14 años de edad, raptada mientras regresaba caminando desde la escuela a su casa en Cleveland, Castro fue parte de la gente que unió sus esfuerzos para hallar a la menor repartiendo volantes con su foto y tocando música en un acto de recaudación de fondos.


Cuando los vecinos se reunieron para una vigilia con velas hace apenas un año en recuerdo de la niña, también asistió Castro. Incluso consoló a la madre de la desaparecida. Castro, de 52 años de edad -al igual que todos los demás en el barrio muy unido y compuesto mayormente por puertorriqueños- parecía acongojado por la desaparición de Gina DeJesus en 2004 y otras adolescentes que tampoco regresaron a sus casas el año anterior.


Ahora, él y sus hermanos están detenidos después de una frenética llamada al número de emergencias 911 que llevó a la Policía hasta su casa deteriorada, donde estuvieron cautivas DeJesus y otras dos mujeres desaparecidas desde hace una década.