tortugaEn los últimos años, cazadores furtivos de Grande Riviere y pueblos cercanos arrasaban con los huevos enterrados por las tortugas y mataban a los animales con machetes para vender su carne en el mercado. Hoy las tortugas baula son el foco de un floreciente mercado turístico.


Su número en esta playa tropical ha resurgido espectacularmente. Hay unas 500 hembras que desovan todas las noches durante la temporada de mayo y junio a lo largo de la playa de 800 metros (875 yardas). Los investigadores consideran la playa de Grand Riviere, junto con un río que desemboca en el Atlántico, como el sitio de mayor concentración de tortugas baula en el mundo.


“A veces cuesta recordar que las baula están en peligro de extinción”, dijo el guía turístico Nicholas Alexander mientras veía a los animales emerger del agua. Con su instinto modelado a lo largo de 100 millones de años, estas poderosas tortugas migran desde las aguas frías del Atlántico norte en Canadá y el norte de Europa para desovar. Los reptiles pueden descender a profundidades oceánicas superiores a los 1.200 metros (4.000 pies) y permanecer bajo el agua hasta una hora. Son más grandes, más fuertes y toleran temperaturas más frías que cualquier otra tortuga marina.