Jorge VidelaVidela cumplía dos condenas de prisión perpetua en el penal a unos 50 kilómetros de Buenos Aires. Le fueron impuestas en 2010 y 2012 por distintas violaciones a los derechos humanos y su responsabilidad en la sustracción de hijos de personas desaparecidas que eran entregados a familias afines al régimen militar (1976-1983).


Gastón Chillier, director ejecutivo de la entidad humanitaria Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), dijo a The Associated Press que Videla simbolizaba el “terrorismo de Estado practicado en la última dictadura” y que las dos condenas que recibió representan “la consolidación del sistema de justicia para los crímenes de lesa humanidad implementado por los tribunales nacionales, un proceso que varios países de América Latina están llevando adelante”.