educar los hijos“Mi esposo y yo hicimos un equipo para criar a Harold (39 años), Michael (36 años) y Oliver (29 años), por lo que me siento orgullosa de que en un medioambiente fiestero y con los riesgos que representa criar y educar, impusimos reglas bajo una educación en libertad, y a pesar de que a veces los muchachos no estaban de acuerdo, hoy agradecen el esfuerzo de sus padres”.


Orden. “Le permitíamos a los muchachos ir a sus fiestas, sus discotecas, pero éramos de los padres que esperábamos a los hijos despiertos como unos guardias, sentados en la sala. En esa época no había celulares, sino “beepers” y le mandábamos un mensaje para que supieran que se acercaba la hora pautada para que regresaran a casa”.


Un día, Harold, el mayor, llegó tarde y su padre lo corrigió y le quitó las llaves de la casa que le habían dado. “Mi hijo alegó que era mayor de edad y que tenía derecho a exceder el límite de horario y mi esposo le aclaró que mientras no tuviera la madurez para manejar el tiempo y respetar a sus padres no era capaz de tener una llave para sentirte independiente y le explicamos que hasta que no se mantuviera y viviera solo, no tenía la libertad de hacer lo que quisiera”.